El dolor de vivir

 

Qué es?

El dolor de vivir es una enfermedad del alma, es sufrimiento puro, despierta sentimientos de rechazo hacia la vida, nos hace querer huir de ella y a veces hasta destruirla. Está íntimamente ligado a carencias afectivas y traumas familiares que sembraron en nosotros patrones inconscientes de desamor y desmerecimiento.

Todos los seres humanos compartimos un deseo común de ser felices, el psicólogo Abraham Maslow en su libro “Jerarquía de las necesidades”, establece que para alcanzar la felicidad,  primero deben ser satisfechas cuatro necesidades fundamentales: aprecio, aceptación, afecto y atención. Cuando somos pequeños y nuestras necesidades no están cubiertas, nos sentimos, apenados y tristes, estos sentimientos permanecen reprimidos para luego hacernos sentir deprimidos, ansiosos, culpables y hostiles, ocasionandonos un gran sufrimiento.

Los niños que se han sentido ignorados, abandonados o que han crecido en un ambiente de peleas y violencia, llevan normalmente una carga de dolor ante la vida. Casi siempre, estos ninos aprenden a crear mecanismos de supervivencia, como por ejemplo enfermedades, “si estoy enfermo se ocupan de mi”. Desde el vientre materno, el niño es capaz de percibir la vibración del estado de ánimo de su madre, puede percatarse de su rechazo inclusive antes de nacer.

El niño que no se siente aceptado por sus padres puede no tener ganas de vivir, buscará llamar la atención, generalmente manifestando trastornos alimenticios. La bulimia, la anorexia y la obesidad, pueden ser ejemplo de estos casos.

El dolor de vivir  arrastra a la persona de forma inevitable a la codependencia afectiva, llevándola a construir su universo alrededor de la persona amada, cuando la relación deja de funcionar, su mundo se derrumba, ocasionando ganas de morir. Por lo general, las personas que padecen este dolor lidian con ideas suicidas.

La cura al dolor de vivir se encuentra dentro de nosotros. Cuanto más aprendemos a atender nuestras propias necesidades, más probabilidades tenemos de sentirnos bien, felices y en paz. En realidad todo se reduce a la falta de amor y aceptación por nosotros mismos, una vez que lo concientizamos y comenzamos a trabajar en ello, el sufrimiento cesa.

 

Cómo sabemos si padecemos del dolor de vivir?

Las personas con este dolor pueden manifestar uno o varios de los siguientes síntomas:

Ideas suicidas, problemas crónicos de respiración, estos tienen que ver con un desbalance del centro de energía ubicado en el corazón y denotan una tristeza muy profunda; problemas de tipo alimenticio como obesidad, bulimia y anorexia; depresión y adicciones afectivas, a drogas, alcohol, etc;  incapacidad de soportar la soledad, codependencia afectiva, entre otros.

 

 

Cómo liberarnos de ese dolor?

Si usted siente que padece de dolor de vivir, lo más importante es reconocerlo y buscar ayuda psicológica y espiritual.

 Lo que hago en mis terapias es ayudar a la persona a recordar esos sucesos que han desencadenado el dolor, mediante relajación profunda y meditación, estos estados de paz, permiten recorrer de nuevo los episodios dolorosos con un nivel superior de consciencia, desde la tranquilidad y la protección, facilitando así, el aprendizaje y la sanación. Al recordar, no solo los hechos, sino las emociones del momento, podemos experimentar completamente las sensaciones, sacándolas de donde permanecen guardadas, evitando la posibilidad de que eventos aleatorios, disparen de nuevo los sentimientos hostiles hacia la vida.

El problema de este dolor,  proviene de creer que no podemos vivir si no somos queridos o si no somos de la forma que hubiésemos deseado. En la medida que conectamos con nuestro interior comprendemos, que si bien es cierto que nuestros cuidadores, padres o cercanos, no pudieron acogernos como hubiésemos querido o no nos dieron la suficiente atención, somos nosotros mismos quienes hemos abandonado nuestro deseo de vivir.

Tras haber transformado la comprensión de los acontecimientos, nos hacemos la promesa de no abandonarnos más, amarnos profundamente y dar gracias a la vida por todos los regalos maravillosos que hemos recibido.

¿Cómo superar la ira?

Todos sabemos lo que es la Ira, la hemos sentido más de una vez. Sabemos que es una de las emociones más destructivas que existen, genera miedo en las demás personas, dañando así relaciones interpersonales y de trabajo.

La Ira, rabia o enojo, supone la utilización de una gran cantidad de energía, que si aprendemos a canalizarla de forma creativa, podemos sacarle provecho. Aunque pudiese tener este aspecto positivo, aprender a controlarla es mucho más saludable que padecerla.

Las personas víctimas de la Ira, concientizan que después después de un episodio, se sienten drenadas, cansadas y con sentimientos de culpa,  lo cual es perjudicial para la mente y las células del cuerpo.

La raíz de la Ira

El mundo es un espejo de ti mismo. Según Sri Bhagavan, “el mundo externo  es un reflejo de tu estado interno de consciencia”.

La Ira está enraizada en la naturaleza humana, sin duda alguna. Se presenta en una gran gama de variantes pretendiendo ser justificada: acoso, intimidación, deseo de venganza, justicia, retaliación, etc; desencadenando actitudes de agresión de todo tipo, delitos y guerra. Todos somos víctimas de la Ira, bien sea como agresores o agredidos.

La semilla de la Ira se encuentra dentro de nosotros, aquello que nos molesta o no aceptamos afuera, tiene que ver con lo que no queremos y no aceptamos de nosotros mismos; de esta manera, la Ira se convierte en una gran maestra cuando nos hacemos conscientes de ella.

Cómo controlar la Ira?

La sabiduría ancestral tradicional, nos enseña dos cosas muy importantes, lo primero, es que la Ira sólo tiene que ver contigo y nunca serás capaz de descubrirlo hasta que vayas hacia adentro y contactes esta emoción, lo segundo, es que al llegar a tu interior, te darás cuenta de que la Ira no es parte de tu verdadera esencia, y de esta forma se disipará.

Hace algunos años, conocí en terapia a una persona que solía tener episodios de rabia tremendos, destruía lo que tenía más cerca y en secreto se infringía daño físico, quedando en un estado de depresión, tristeza y falta de energía después de cada episodio. Su Ira era desencadenada generalmente por situaciones cotidianas en el trabajo o su casa. Después de un tiempo de tratamiento psiquiátrico con fármacos, descubrió que su rabia seguía  intacta, por lo que decidió buscar métodos alternativos como la Meditación, esto le permitió identificar que la causa de su emoción, era la falta de aceptación de sí mismo y una autoestima severamente dañada. Al concientizarlo, los episodios de Ira poco a poco, comenzaron a disminuir.

Encuéntrate contigo

Como he dicho antes, la solución no se encuentra en el nivel en el cual se generó el problema. Si quieres hallar la respuesta, debes adentrarte profundamente en tu interior , allí donde reina el silencio, la paz, el sosiego, la ecuanimidad; en ese nivel existe tu verdadero yo, fuente de sabiduría, inteligencia, compasión, tolerancia y creatividad.

Podrías preguntarte si el viaje al verdadero yo, merece la pena, para mi es la única forma de descubrir lo maravilloso y perfecto que eres, además de una cura permanente a los ataques de Ira.

Tu verdadero yo, es la fuente de todo lo bueno, contáctalo y comienza a vivir La Vida que Quieres.

El rol de la Fe en el logro del Éxito

 

En los últimos años hemos notado que más y más personas invierten tiempo y dinero en obtener guía espiritual. La meditación, la oración, la contemplación y la respiración consciente forman parte de estas actividades en la búsqueda de la salud mental, emocional y física, pero como ventaja adicional, las personas que adoptan estas prácticas de forma cotidiana, se sienten mucho más seguras y conectadas con su propósito de vida, consiguiendo motivación y significado; entendiendo que la vida es algo más que el logro de metas establecidas por la razón, cuya perspectiva es de supervivencia y escasez.

En mi experiencia, la conexión con mi interior a través de la meditación me ha permitido establecer metas, no para satisfacer mi ego sino más bien, aquellas alineadas con mi propósito de vida y que al final han resultado la vía directa hacia el bienestar y la felicidad.

Cada vez más y más personas descubren que el éxito y la abundancia provienen de la conexión con su interior.

Muchos de nosotros tenemos fuertes sentimientos acerca de la fe, el espíritu, la religión y Dios, algunos negativos, otros positivos, lo cierto es que esas creencias suelen determinar nuestra fe.

Por siglos muchas personas exitosas y líderes ha estado de acuerdo con estos principios. Desde Jesús a Buda, desde Allah a Abraham, desde Napoleón Hill a Deepak Chopra; todos coinciden en que el poder para ser exitoso, reside en tu fe y tus convicciones.

“Ni siquiera intentamos obtener, aquello que creemos en lo más profundo de nuestro ser que no podemos tener o no merecemos”

Ruth Ross

La idea con estas palabras no es intentar cambiar tu mente, sino más bien, afianzar tu fe en ti mismo, llevándote al éxito que deseas, te mereces y para el que estás destinado.

Examinar tus creencias personales y analizarlas te puede ayudar a determinar cuáles de ellas son limitantes y cuales te permiten alcanzar tu verdadero potencial. La introspección te posibilita identificarlas y deshacerte de aquellas que no coincidan con la consecución de lo que quieres.

Creer en el pensamiento positivo, el destino, el Karma, el poder de la intención, un Dios castigador, el no merecimiento, etc. tiene que ver con la seguridad, la confianza y el camino a seguir para lograr tus metas. No existe una creencia correcta o incorrecta, sólo existen aquellas que te llevan al éxito o te alejan de él.

Desde pequeña adopté la creencia de que no merecía ser amada, esto me llevó a permanecer durante casi 30 años en un matrimonio en el que me sentía profundamente infeliz. Así pueden afectar las creencias a tu vida.

Si en este momento sientes que no consigues alcanzar tus metas, que tu vida no tiene propósito o significado; te invito a conseguir en tu interior cuáles son esas limitaciones que te has autoimpuesto y realiza una limpieza. Allí dentro, encontrarás que eres infinitamente poderoso y merecedor de todo lo mejor.

Sanar a través

de nuestra farmacia interior

 

La vida es un intercambio entre el ambiente, el cuerpo, la mente y el alma, todos interconectados mediante de cinco ventanas: oídos, piel, ojos y nariz; a través de las cuales experimentamos el mundo. Así como nuestros tejidos son creados a partir de lo que comemos, la composición de nuestra mente es creada a partir de nuestras impresiones sensoriales.

 

Sanar a través del sonido:

 

El sonido es un poderosísima modalidad de sanación. En la medida que escuchamos palabras inspiradoras o una hermosa pieza musical, comenzamos a producir químicos en todo el cuerpo restaurando la salud y la integridad. Los sonidos deben ser usados para crear armonía y coherencia en nuestro cuerpo, mente, emociones y espíritu. Yo recomiendo escuchar música tranquila, clásica, música en 528 Hz o 432 Hz, cada vez que nos sintamos angustiados o no podamos conciliar el sueño, una buena opción es poner música relajante.

 

Los sonidos llamados primordiales o de la naturaleza, tales como la cadencia de la lluvia, el canto de los pájaros o el sonido del mar, nos recuerdan de manera silenciosa , nuestra naturaleza esencial. También los mantras son sonidos primordiales, cuando los utilizamos en meditación silenciosa, aquietan nuestra mente y expande nuestra consciencia. Una forma poderosa de usar un mantra es dirigirlo de manera consciente a una parte del cuerpo que necesite ser sanada.

 

Escribo estas palabras , escuchando el canon de Pachelbel, con mi hija María al piano. Un verdadero placer. La música es el lenguaje universal de la sanación, tiene una profunda influencia en nuestra mente y cuerpo. Una música alegre puede sacarnos de un estado letárgico o depresivo, mientras que melodías delicadas nos pueden calmar cuando nos sentimos ansiosos. Cada individuo tiene una forma única de responder a diferentes tipos de música. Siéntete libre de experimentar aquella que te inspire y te sane.

 

Sanando a través del tacto:

 

El tacto es fundamental para nuestra salud y bienestar. Cuando estimulamos nuestro cuerpo mediante el masaje terapéutico, la piel despliega una variedad de químicos que tienen efectos saludables en nuestra fisiología. El masaje regular al igual que el tacto amoroso desintoxican los tejidos de nuestro cuerpo y elevan nuestro sistema inmune.

 

Sanando a través de la vista:

 

Las imágenes que introducimos por medio de los ojos, tienen un efecto profundo en nuestro cuerpo, mente y emociones. Mientras miramos un atardecer generamos químicos calmantes y placenteros. Por otra parte, mirar escenas violentas producen una descarga de  hormonas del estrés, haciendo que se eleve nuestra presión sanguínea y agitando cada célula del cuerpo, escoger visuales nutritivas es tan importante como escoger alimentos nutritivos.

Así como los sonidos primordiales también existen patrones visuales como los mandalas que pueden incrementar la coherencia en nuestro cerebro. Recomiendo la observación del “Shri Yantra” que simboliza la fuerza creativa del Universo.

 

Sanando a través del gusto:

 

Ayúrveda, ciencia con más de 5000 años de antigüedad, establece que sólo experimentando los seis sabores en cada comida, lograremos sentirnos satisfechos. En la medida que adoptamos esta práctica nuestra alimentación es mucho más saludable. Recuerda incluir dulce, salado, ácido, astringente, amargo y picante en todas tus comidas principales.

 

Sanando a través del olfato:

 

Cierra los ojos y recuerda por un momento el aroma del café recién colado por la mañana o de una comida preparada por tu abuela o la fragancia de un bebé recien nacido. Nuestro sentido del olfato nos conecta directamente con nuestras emociones y recuerdos. Mediante un proceso neuro-asociativo podemos obtener una respuesta sanadora con un olor en particular. Por ejemplo si al sentarnos a meditar ponemos incienso de sándalo, pronto asociamos ese olor a un sentimiento de relajación. Utiliza aromas específicos para incrementar tu bienestar.

7 formas de responder a la crisis

 

Hay un sabio principio de navegación que reza: “No importa cómo soplan los vientos sino cómo uno ubique las velas”. De la misma manera, lo importante no es la crisis en sí, sino la forma como respondemos a ella. Les describo a continuación  7 formas de responder a situaciones apremiantes y de acuerdo con la escogencia dependerá nuestro bienestar integral y el de los demás. En la medida que podemos conectarnos con la paz y la tranquilidad, nuestras respuestas serán más adecuadas y generarán beneficios.

 

1.- Correr o luchar

Basada en el miedo, la percepción hostil y amenazante del entorno. Es la más primitiva de las respuestas, conectada con el instinto de supervivencia. En esta respuesta se acelera el ritmo cardíaco, el ritmo respiratorio, se eleva la presión sanguínea, se incrementa la adrenalina y se suprime el sistema inmunológico. Es perfecta cuando necesitamos salvar la vida, el problema se presenta cuando damos esta respuesta varias veces al día ante situaciones que no lo ameritan, deteriorando nuestra salud física y mental.

 

2.- Respuesta reactiva

Es la versión de Correr o luchar disfrazada, digamos que es su equivalente psicológico. Ocurre cuando dominan las emociones y se cruzan los límites del ego. Se generan sentimientos de hostilidad, crítica, rabia, sarcasmo. Hay aislamiento y queja.

 

3.- Respuesta de consciencia tranquila

Es la transición del ego al espíritu. Esta respuesta ha estado a la disposición por miles de años. Se obtiene a través de la calma que nos produce la meditación. Comenzamos a ser testigos de la actividad de nuestra mente y esta conciencia nos permite aquietarla. En la tranquilidad, nuestras escogencias son mucho más asertivas y beneficiosas para todos.

 

4.- Respuesta intuitiva

Una vez que accedemos a lo profundo de nuestro ser a través de la tranquilidad, podemos vivir la consciencia del momento presente. En esta respuesta podemos observar más fácilmente nuestras emociones en lugar de anclarnos en la evaluación de situaciones pasadas o proyecciones futuras. Aquí evitamos utilizar palabras de victimización y escogemos, desde la observación consciente de los hechos, una expresión más auténtica.

 

5.- Respuesta creativa

Esta respuesta corresponde darle un nuevo significado a una situación o circunstancia determinada. Suelen aparecer soluciones novedosas cuando callamos nuestro diálogo interno y observamos desde la quietud. Las soluciones a los problemas raramente se consiguen en el nivel de consciencia que generó el problema, al calmarnos, miramos al desafío con una luz más brillante.

 

 6.- Respuesta visionaria

Los grandes líderes y figuras importantes de la historia son reconocidos por entregar su vidas a una visión de lo que es posible. Cada uno de nosotros tiene el potencial de crear en su mente donde quiere estar, como se quiere sentir y a quien nos queremos parecer. Toda esta sabiduría se encuentra en el colectivo y solo tenemos que sintonizarla para acceder a sus enseñanzas. La respuesta visionaria nos conecta con el mundo arquetipal y nos permite participar de forma más consciente en la elaboración de la historia de nuestras vidas. Esta respuesta crea y articula una visión realista, creíble y atractiva del futuro.

 

7.- Respuesta sagrada

Cuando nuestro sentido se expande más allá del ego, la compasión es un sentimiento que emerge de forma natural,  trascendemos desde la obsesión inconsciente de preguntarnos “Qué hay para mi?” a “Cómo puedo servir?” Realizamos que todos estamos hechos de la misma esencia y que cada uno de nosotros es una expresión individual del ser universal.

Amar y ser Amado

 

Una de las razones más importantes por las cuales no hemos atraído a nuestras vidas el Amor que hemos soñado es porque lo hemos idealizado y elevado mas allá de nuestros estándares, probablemente no estamos lo suficientemente maduros para ese tipo de amor soñado y seguramente no vibramos en esa frecuencia.

Algunos podrían decir que el amor romántico es una ilusión. Resulta que después de un devastante rompimiento , llegamos a la conclusión de que ella o él, no era nuestra alma gemela y nos hacemos la pregunta de si eso fue o no amor verdadero, entonces, lo más hermoso de nuestras vidas se reduce a hormonas, lujuria y lo peor, infatuación.

Las relaciones románticas tienen la capacidad de traernos cosas maravillosas y otras no tanto, lo seguro es que al aprender y no victimizarnos con estas experiencias, accedemos también a un gran crecimiento espiritual.

En nuestra fascinación por el amor romántico tendemos a buscar experiencias que no forman parte de una relación amorosa satisfactoria. Raramente las canciones o películas de este género, nos proporcionan herramientas para lidiar con lo que el verdadero amor requiere de nosotros.

Una relación amorosa satisfactoria no solo vive de romanticismo, también necesita compañerismo y amistad, además de un toque, no demasiado, de incondicionalidad.

En su libro, “Límites del Amor”, Walter Risso establece los siguiente: “El Amor completo, el que incluye pasión (eras), amistad (phylia) y ternura (agape), no llega de improviso como un demonio o un ángel que se apodera de nosotros, también existe la voluntad de Amar o no amar. No solo el amor nos posee, también lo poseemos a el. Nadie es victima del amor sin su propio consentimiento”

Para Amar y ser amados debemos tener voluntad y eso implica reconocer y experimentar nuestras emociones, para aceptarnos, perdonarnos y amarnos a nosotros mismos. El proceso puede ser instantáneo, durar meses o inclusive años, es un empleo a tiempo completo de contactar con  nuestro interior. Lo cierto es que si demoramos la decisión, nuestras relaciones se verán afectadas, hasta que logremos ser conscientes de que atraemos a nuestras vidas exactamente lo que somos.

El camino espiritual nos permite elevar de manera consciente la calidad de nuestras relaciones afectivas. La pareja escogida por nuestra alma definitivamente se aleja de los antiguos paradigmas establecidos por el matrimonio como estabilidad económica, sexo moralmente santificado, etc. Un pareja espiritual tienen que ver mas bien con el aliento, el apoyo reciproco, el respeto y la solidaridad.

Por otra parte, solemos cargar un bolso muy pesado en nuestra espalda, repleto de creencias, costumbres, códigos familiares, inhibiciones, contratos intelectuales, etc. que nos ata al pasado y fomenta las relaciones basadas en la dependencia emocional, alejándonos de manera inconsciente de nuestro propósito de vida o Dharma que es Amar y ser Amados. Deshacernos de esta pesada carga nos permite abrir la puerta a la libertad de amar con un nivel de consciencia superior.

A fin de atraer el Amor a nuestras vidas y preservar una relación satisfactoria, basada en el respeto y la amabilidad, debemos primero hacerle frente a nuestros miedos y llegar a un acuerdo con nuestras heridas, cultivar la habilidad de fluir amorosamente en todos nuestros encuentros y escoger expandir nuestra capacidad de Amar como nuestra meta principal.

En pocas palabras, para manifestar el amor en tu vida debes dejar de ser la persona que ha creado estas experiencias no satisfactorias y convertirte en la persona que eres realmente, ligera de peso y con el corazón abierto a nuevas experiencias enriquecedoras.

Ser feliz

 

Todos los seres humanos compartimos un deseo fundamental de ser felices, pero la mayoría de nosotros esperamos que las circunstancias, las situaciones o las personas presentes en nuestras vidas cambien para que por fin podamos alcanzar la felicidad.

 

Al responsabilizar a todo lo que esta fuera, de nuestra propia felicidad, perdemos poder personal y nos hacemos vulnerables.

 

Desde pequeños, aprendemos que acaudalar jerarquías, poder y posesiones nos aportan una felicidad perdurable. Este enfoque trae consigo muchos inconvenientes. Uno de ellos, es creer que el nivel de estatus, poder, dinero o posesiones materiales, es capaz de satisfacer nuestro deseo más profundo de paz interior. Otro, es la sensación de pérdida y desilusión que nos causa el placer provisional que nos produjo haber logrado lo anteriormente descrito.

 

La felicidad no se encuentra en nada que esté fuera de nosotros, suena a cliché pero es cierto. Cuando era pequeña, solía estar de moda una serie de programas de tv, relacionados con genios, cuya ocupación principal era conceder tres deseos a quienes tuvieran la suerte de descubrirlos, a mí, me preocupaba enormemente la idea de que se me presentara la oportunidad y sólo pudiera pedir tres deseos. Nada más tres? Yo tenía un montón. Así que decidí resolver el asunto imaginando que pedía una varita mágica como uno de ellos.  Listo, a partir de ese momento, pude dormir tranquila.

 

Hace unos años, me invitaron a participar en una meditación muy importante en honor a un Avatar, el regalo por asistir, era la promesa de que todos los deseos materiales, emocionales y espirituales serían concedidos. Después de todos estos años, por fin apareció mi genio, pensé. Así que decidí prepararme lo mejor que pude. Elaboré concienzudamente una lista de todos mis deseos, procuré no dejar ni uno por fuera. Llegó el día de la Meditación, me presenté en el lugar acordado, me acomodé en el sitio y me dispuse a meditar. Según instrucciones, debía leer mi lista de deseos antes de comenzar; en ese momento descubrí con horror que la había dejado olvidada en casa, así que busque por todos los medios la forma de acordarme de algún deseo de la lista, sin ningún éxito, la preocupación apuntó entonces a un problema de salud mental que pudiera estar yo padeciendo. Más tarde, ya cansada, decidí rendirme y entré en Meditación profunda. Durante este proceso, pude escuchar en mi mente de forma repetida, lo siguiente: pide paz……, pide paz….., la paz es tu varita mágica.

 

Estar en paz, es estar en estado de gracia. La única manera de acceder a este estado es a través de la introspección y la conexión con nuestra propia esencia. Una vez alcanzada, así sea por breves períodos de tiempo, nuestro cuerpo y mente se encaminan al bienestar. Nos llenamos de energía vital, desaparecen las dolencias y enfermedades, nuestra mente se aclara y se enfoca en lo que queremos, nuestras relaciones interpersonales se convierten en procesos enriquecedores, atraemos a nuestras vidas abundancia y prosperidad en todos los sentidos, cambia nuestra percepción de los problemas y sobre todo nos conectamos a nivel espiritual. Descubrimos que hay algo mas allá de nuestra racionalidad que nos proporciona seguridad. Este es el punto de partida hacia la Felicidad.

 

Ser feliz es estar en paz.

Sabia Comunicación

 

 

La comunicación es una de las tres herramientas fundamentales que tenemos para crear la vida que queremos, junto con los pensamientos y las acciones.

            Una sabia comunicación no sólo depende de cómo nos expresamos sino también de escuchar al otro. Al hacernos conscientes de estos procesos, nuestra comunicación fluye, nos aleja de nuestras acostumbradas respuestas automáticas, se vuelve clara y honesta y simultáneamente prestamos atención empática y respetuosa a los demás.

            Nos comunicamos de forma verbal, no verbal y gráfica, en todos los casos,  cuando la comunicación está íntimamente ligada con nuestro deseo de expresar algo, será acertada, sabia y los resultados serán aquellos que esperamos.

            Cuando nuestra comunicación está contaminada por juicios morales, comparaciones, negación de la responsabilidad, deseos como demandas, lenguaje de victimización, etc; probablemente despertará animosidad en nuestros escuchas y nos alejará  de nuestro objetivo principal.

            Juzgar y clasificar a los demás promueve la violencia cuya raíz es simplemente la atribución de equivocación a un adversario y la inhabilidad de pensar en el otro en términos compasivos. La comunicación  comparativa nos hace profundamente infelices y en el fondo es otra forma de juzgar.

            La negación de la responsabilidad, es otra forma de comunicación violenta. Cuando responsabilizamos a personas, situaciones, relaciones, política, etc; perdemos nuestro poder personal, quedando totalmente vulnerables ante la vida.

            Hace unas semanas, almorzando con mi hijo en un restaurant, solicité a la mesonera agua mineral, a los pocos minutos regresó con una botella de agua, la puso en la mesa y se fué, no me trajo vaso, ni tampoco pitillo, yo miré con asombro la escena y cuando la muchacha reapareció, le pregunté: Cómo pretende usted que yo me tome el agua? La muchacha me miró sin entender, hasta que segundos después mi hijo le dijo, traiga por favor un vaso, lo que resolvió el asunto inmediatamente. Esto demuestra como una comunicación poco clara o victimizada (la mía), no produce resultados satisfactorios.

            Marshal Rosenberg en su libro, Comunicación no violenta, Un lenguaje de Vida, establece los siguientes elementos para este tipo de comunicación; el primero, la observación, que consiste en expresarse claramente sin incorporar ningún juicio o evaluación; segundo, el sentimiento, después de la observación, comprobamos cómo nos sentimos? dolidos, asustados, alegres, etc.; en tercer lugar decidimos cuáles son nuestras necesidades guardando relación con los sentimientos que hemos identificado; por último, hacemos nuestra petición en consonancia con los tres elementos anteriores. Esto nos asegura una comunicación exitosa.

            Este mundo es lo que hemos hecho de él. Si no nos gusta, lo más sencillo es hacer cambios en nosotros, comenzando por hacernos conscientes de  nuestro lenguaje y métodos de comunicación, dejándonos llevar por el amor, el respeto, la empatía, la comprensión, el agradecimiento y el interés por los demás. Estoy segura de que con unos ajustes sencillos en nuestra comunicación contribuiremos a crear el mundo exactamente como lo queremos.

La Vida que Quieres

 

Mi nombre es Vero Noguera, no pretendo aburrirte con títulos y descripciones que es lo que normalmente se usa en estos casos, más bien me gustaría compartir contigo, lo que realmente me define, que son mis experiencias, algunas dolorosas y otras no tanto, pero todas han servido para enriquecer mi vida.

Decidí crear este espacio como un regalo para compartir contigo mis experiencias personales y años de terapia de sanación impartida, que han servido para fortalecerme, crecer interiormente, afianzar mi conexión espiritual, mejorar física y emocionalmente, pero sobre todo para atraer las cosas que quiero a mi vida; estoy segura de que tu también podrás nutrirte con ellas y utilizar estas herramientas para vivir La Vida que Quieres.

Este es un espacio, dedicado al despertar de la consciencia y ayudarte  en tu proceso de reconexión. Analizando los problemas que nos agobian cotidianamente como la enfermedad, el duelo, la pérdida, la falta de bienestar, la falta de dinero o las relaciones interpersonales no exitosas, además de cosas felices, lo que forma parte de nuestro vivir, nos damos cuenta de que todo es un reflejo de nuestro interior. Aquí encontrarás la forma de responsabilizarte por lo que te pasa, empoderándote y hallando la solución dentro de ti.

He aprendido que podemos crear la realidad que deseamos, que somos los únicos protagonistas de nuestro proceso de vida y que tenemos el poder personal para hacerlo. Mi intención es ayudarte a conectar con ese poder, a convertirte en tu propio guía.

Creamos la realidad con nuestras percepciones, pensamientos, palabras y acciones. Personalmente lo he experimentado. Desde muy niña descubrí este poder. A los tres años comencé a padecer de Asma, sufría ataque tan severos cada tres meses, que tenía que ser hospitalizada para luego quedar completamente sin fuerzas y condenada al reposo, no podía correr ni agitarme demasiado, tampoco reírme muy fuerte porque me apretaba del pecho; para mi estaba contraindicado el polvo, la tinta, la grama, el papel, la humedad y no me acuerdo cuantas cosas más, era alérgica a ellas, así que me convertí en una niña introvertida, más propensa a observar que a participar y en una soñadora empedernida.

Más adelante, gracias a un proceso depresivo, decidí aprender a meditar y a incorporar la práctica del Yoga en mi vida, esto abrió para mi una gran ventana de autoconocimiento y entendimiento del porqué pasan las cosas y cómo yo, con mi percepción de tristeza no podía respirar, gracias a la impresión que tuve con el nacimiento de mi hermana cuando yo recién cumplía tres años de edad y que admití de forma dolorosa, como un abandono por parte de mi madre. Una vez entendido y experimentado, comencé a cambiar mi impresión del asunto y a sanar.

Más tarde, me convertí en corredora de maratones y el asma ya no forma parte de mi vida.

En estos momentos es vital que nos tomemos el tiempo para elevar nuestra consciencia, para mejorar nuestro bienestar, que nos sintamos parte de la abundancia infinita del Universo, de esta manera contribuimos al bienestar propio y de la humanidad. Quiero darles las gracias por formar parte de este espacio y acompañarme en este camino de autoconocimiento  hacia el bienestar.