Los gobernadores y la traición de Gulliver:

¿Una oportunidad para la reforma institucional?

Por Karin van Groningen

@KGroningen

 

¡Gulliver los traicionó! ¡A los muy diminutos habitantes del país de Liliput! -miden sólo 15 cm-. Ese, el gigantesco náufrago creado por Jonathan Swift [i] y revivido por los liliputienses. Ese, a quien le llevaron todo tipo de sabrosas viandas para que se sobrepusiera -prácticamente todas las que había en el país de Liliput le fueron ofrecidas al gigante que llegó a nado hasta sus playas-. Y los traicionó. Se negó a entregarles los territorios del estado de Blefusco, a pesar de haberlos ayudado a derrotarlo. Pero… la traición del Gulliver  objeto de este ensayo fue mayor ¡Descomunal! ¡Ofreció agigantar a los diminutos hombrecillos! Acercarlos a su tamaño. Así -les dijo- podríamos gobernar a Venezuela. Entre todos. Con igualdad. Reduciendo mi gigantismo. Eufóricos estaban todos los venezolanos ¡Democratizar la gestión pública! Esa fue la oferta. Acabar con la intervención omnipresente y omnipoderosa del Presidente de la República y del poder nacional sobre todos los espacios de la vida nacional  ¡Arriba los gobernadores electos por el pueblo! [ii]

  ¡El gobierno de los estados en manos de su gente! Como toda federación que se precie. Como la de Alemania. Como la de los EEUU. Como la Suiza. Especialmente, como esa que se ordena en la Constitución Nacional venezolana desde el año 1811 [iii]  . Pero ha sido sólo un engaño… Un juego de palabras ¡Pongámosle la lupa! Veríamos que los ciudadanos de un mismo estado -coterráneos- fueron y siguen siendo gobernados por el muy agigantado e intervencionista  Poder Nacional. Nunca se han gobernado a sí mismos… ¿Doble-pensar? Y les cuento que hubo voces de alerta.  Desatendidas, como ocurre ahora ¡Que nadie se crea que el poder se democratizó! -decían. ¡Que nadie se crea que existe el gobierno estadal! también se les oyó decir ¡Que en nada se parecen a los estados federados! ¿Una copia amañada? Y es que si nos enfocamos en el estado de La Florida (en los EEUU) como ejemplo, sobresaldrían las asambleas de ciudadanos -coterráneos- creadas desde el siglo XVIII. [iV] Esas que hoy forman el órgano legislativo bicameral del estado de La Florida -el Senado y la Cámara de Representantes de La Florida-. ¡Órgano legislativo también tienen los estados en Venezuela! -podría alguien sostener con toda razón-. ¡Los consejos legislativos son su órgano legislativo! -podría precisar-. Y sus decisiones, una vez firmadas por el gobernador -tanto en los estados venezolanos, como en el estado de La Florida- se convierten en leyes estadales -podría agregar-. Así es… en el Estado de La Florida. En los estados de Venezuela no. Allí está la diferencia. Nuestros legisladores representantes del poder nacional, olvidaron incluir el elemento clave que convierte una decisión, en ley. Ese elemento es, su cumplimiento fijo. Nos lo dice la Real Academia de la Lengua española. La ley es una “regla fija...” De cumplimiento fijo. Para alcanzar ese cumplimiento “fijo” cuando no nace voluntariamente del ciudadano, los tribunales estadales floridianos, junto con la Corte Suprema de La Florida, se encargan de su cumplimiento -forzado-.[v] Hoy en día, seis cuerpos de tribunales que actúan bajo el mandato de la Corte Suprema de La Florida.  Es, en ese momento, cuando una decisión del legislativo, firmada por el gobernador -ejecutivo- , se convierte en ley. Cuando se asegura su cumplimiento fijo. Y es en ese momento cuando La Florida pasa a ser un estado “soberano” e “independiente”.[VI] Sobre él, Donald Trump carece del poder para imponer sus predilecciones. Tampoco lo podría hacer la Merkel en ninguno de los fuertes estados alemanes…Pero no aplica para Venezuela ¿Existe la Corte Suprema del Estado Carabobo?  No ¿La del Estado Táchira? No. No existe el poder judicial estadal. Y… como consecuencia de ello, en la práctica tampoco existe un poder legislativo. Una decisión emanada de los consejos legislativos de los estados venezolanos y firmada por el gobernador, no es ley en estricto sentido. Es a lo sumo, una sugerencia ¿Dónde está el ejercicio de ese poder legislativo, si no puede hacerla cumplir? Lo que invalida también, al poder ejecutivo y con él, todo posible gobierno estadal. Vistos así ¿qué son entonces los gobernadores venezolanos electos popularmente? ¿Una extensión del poder nacional? ¿Cuál democratización de la gestión pública? Ha sido al revés. El único poder visible es el poder nacional -el poderoso Gulliver venezolano con su tren ministerial- y muy atrás, unos muy disminuidos trabajadores liliputienses -los gobernadores de estado electos popularmente-. Una especie de ministros… pero disminuidos. [VII). Y es que a diferencia del resto de las autoridades públicas,  su gestión no está asociada a responsabilidad alguna.[VIII]  Ellas son, según las leyes… “todas aquellas que no le correspondan al poder nacional…”. [IX] Ello, en un país profundamente centralista y presidencialista, es igual que decir ninguna. A lo sumo, pueden coordinar con los organismos nacionales la ejecución de aquellas funciones que han sido compartidas ¡Qué terrible! Sus responsabilidades dependen de la voluntad del poder nacional ¿Y si el gobernador electo no logra inclinar esa voluntad a su favor? ¿Y si lo logra, qué debe dar a cambio? O peor ¿Si no quiere, a qué se dedican él y sus funcionarios? ¿A qué se dedican los diputados estadales? ¿Al ejercicio del proselitismo político?  A estas alturas, la imagen de los diminutos gobernadores no se parece a aquella de los diligentes hombrecillos del país de Liliput.  Pues aquellos, además de disminuidos…  ¡están maniatados! ¡No pueden trabajar por sus estados! ¡Ni por su país! Todas las materias han sido acaparadas por un poder supraestadal. Desde siempre. [x] La consecuencia, de no tener responsabilidades es que tampoco tienen ingresos propios.[XI] Los impuestos a la propiedad, son los ingresos básicos del Estado de La Florida ¡Poca cosa teniendo en consideración que posee 379 ciudades y 67 condados y que el costo de la tierra es la más alta de los EEUU! Con ellos atienden entre otros, la salud, la educación, la seguridad ciudadana (policía) y sus tribunales [XII].  Los impuestos a las compañías privadas y grandes corporaciones forman parte de los ingresos del Estado Libre de Baviera, en Alemania ¡Poca cosa también! Los presidentes de esos muy fuertes estados alemanes participan en la elección del presidente del país, en las leyes y en la selección de los jueces federales.[XIII]

 Los gobernadores venezolanos deben “rogar” que le transfieran funciones y “esperar para que les bajen los recursos” ¿Quién se las transfiere? ¿De dónde bajan los recursos?  Del poder nacional ¡Mendigar es lo que los ponen a hacer! Mendigan hasta el retorno de los impuestos cobrados por el poder nacional en sus territorios ¡Quejarse y llorar también! Imagínense a los liliputienses, además de maniatados… ¡mendigos! Horrorífica imagen… Y les cuento que hay gobernadores que en términos prácticos, tampoco tienen territorios. [XIV] Y pensar que son tan fuertes las verdaderas federaciones del mundo… Algunas como la alemana, desarrollan una dinámica que logran alcanzar crecimientos económicos muy superiores a los planificados y esperados por su propio gobierno [XV] … Es en este contexto en el que los venezolanos hemos elegido gobernadores. Y, en el que muy autoritarios expertos nos han exigido el voto. Y es también en él, que los elegimos este 15 de octubre… Es terrible, puesto que elegimos a unos gobernadores que nada podrán hacer para evitar el acceso diferencial al dólar. Unos -los elegidos- los comprarán a Bsf 10 y el resto a Bsf 30.000 -como se hace hoy en día- o a Bsf 600.000 para agosto del 2018 [XVI] , lo que en un país que no produce ni comida, ni medicinas, ni tecnología alguna y debe comprarlas en el exterior… en dólares… es… ¡su más negro pronóstico! Hambruna, muerte y pronunciada desigualdad social, que ellos, los gobernadores no pueden evitar.  Ellos, nada pueden hacer por la Venezuela que sufre. Nada pueden hacer por los hijos y nietos que emigran. Nada pueden hacer por la Venezuela que muere. En este punto del ensayo les pregunto: ¿En qué consiste la responsabilidad individual del voto? ¿Cuáles son los intereses de quienes nos dicen cómo debemos votar? O, en otro orden de ideas cabrían las  preguntas: ¿Podríamos, en lo adelante y con un liderazgo renovado, trabajar por un estado federal como lo ordena la Constitución Nacional desde el año1811? ¿Podríamos en lo adelante trabajar por una reforma institucional que nos permita ser una voz, además de un voto?     

 

Caracas, 16 octubre de 2017   

 

[1]Jonathan Swift escribió Los viajes de Gulliver en 1726,  satirizando a la sociedad y al individuo de su época. 

[1] Esa oferta se concretó en la Ley de elección y remoción de gobernadores de estado del 14 de abril de 1989. Gaceta Oficial Núm. 4.086 Ext.

[1] Lo recoge también la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en su preámbulo: “refundar la República para establecer un Estado… federal y descentralizado…”. Y también en su articulado. “La República… es un Estado Federal descentralizado…”. “El gobierno de… las entidades políticas es y será siempre… descentralizado”. La división político territorial será regulada por ley…que garantice… la descentralización político administrativa”. Arts. 4, 6 y 17.

[1]  Los británicos al concluir el canje con los españoles de La Florida por La Habana, convocaron a sus ciudadanos para constituir los órganos básicos del poder público del estado.

[1] Hoy en día, seis cuerpos de tribunales que actúan bajo el mandato de la Corte Suprema de La Florida.

[1]Los estados son “soberanos” e “independientes” aunque arropados bajo un gran paraguas que es el poder federal.

[1] O en el mejor de los casos, una especie de Presidente de algún instituto autónomo dependiente del poder nacional.

[1] Salvo lo relativo a la policía, las demás carecen de significación. Ver: art 164 Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.  

[1] Ese texto viene desde las primeras constituciones republicanas.  La Constitución Nacional de 1811 ordena establecer el sistema federal y declarar que las 7 provincias gozan de autonomía, libertad e independencia en todo en “todo aquello que no estuviera delegado al poder central”. Este texto se asemeja al texto alemán, pero los resultados son distintos. En ese país, que tiene una tradición regional muy acentuada, los estados  -Länder- son los responsables principales de la administración de las distintas áreas de actividad pública, por ello, emplea mayor cantidad de funcionarios que la administración federal. En Venezuela, el poder nacional abarca todos los sectores de actividad pública, aun cuando sus nombres parecen indicar lo contrario. El Tribunal número x del Estado Carabobo, por ejemplo, es un ente del poder nacional. Lo mismo aplica a las escuelas. O a los centros de salud. Es por ello que  su aparato administrativo es descomunal y también el número de funcionarios.

[1] Es tan grave, que ni la muy necesaria acción contralora sobre el manejo de los recursos que puedan entregarse a los estados, es competencia exclusiva de ellos. “Las Contralorías Estadales conforman un conjunto de órganos, estructuras, recursos y procesos integrados bajo la rectoría de la Contraloría General de la República”. Ley Orgánica de la Contraloría General de la República y del Sistema Nacional de Control Fiscal publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Nº No. 6.013 Extraordinario del 23 de diciembre de 2010.

[1] Todos los ramos de ingresos los acapara el poder nacional: “La creación, organización, recaudación, administración y control de los impuestos sobre la renta, sobre sucesiones, donaciones y demás ramos conexos, el capital, la producción, el valor agregado, los hidrocarburos y minas, de los gravámenes a la importación y exportación de bienes y servicios, los impuestos que recaigan sobre el consumo de licores, alcoholes y demás especies alcohólicas, cigarrillos y demás manufacturas del tabaco, y los demás impuestos, tasas y rentas no atribuidas a los Estados y Municipios…”. La legislación para… los tipos impositivos… estadales…”. “Es potestad del poder nacional “la creación y organización de impuestos territoriales o sobre predios rurales y sobre transacciones inmobiliarias…”. “El régimen de administración de las minas e hidrocarburos, el régimen de las tierras baldías…” núms. 12, 13, 14 y 16 del art. 156.  Ver también: artículo 167 sobre los ingresos de los estados. Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

[1] Ver: Florida Taxes. www.stateofflorida.com

[1] En Alemania los estados -Länder- tienen la responsabilidad de influir sobre la elección del presidente federal, los jueces de los tribunales federales y sobre las leyes federales y lo hacen a través del Bundesrat  -Cámara Alta- que es una de las  dos cámaras del poder legislativo federal conformada por los presidentes de los estados. Ellos son responsables  de manera exclusiva por la policía. Sólo durante el nazismo hubo una policía nacional. Los estados están a cargo también de la educación, la regulación de la radio y la televisión, los asuntos de la iglesia y las actividades culturales. Tienen grandes poderes fiscales (basta resaltar entre ellos,  los impuestos a las empresas) y además, cobran los impuestos federales. Ver: Federalism in Germany. German Culture. germanculture.com.ua

[1] El territorio del estado Vargas es competencia también de un alcalde.

[1] Ver: Regierung  erwartet Wachstumsboom. Der Spiegel  http://www.spiegel.de/wirtschaft/soziales/konjunktur-in-deutschland-bundesregierung-hebt-wachstumsprognose-stark-an-a-1172421.html

[1] Ver estimaciones del matemático Roberto Smith, quien señaló que si se proyecta la inflación en 33,7% mensual al dólar, la divisa norteamericana costará en el “mercado negro”, 590.000 en agosto 2018. Ver: Noticias al día. https://www.noticiasaldiayalahora.co/economia/la-proyeccion-de-lo-que-costaria-un-dolar-en-2018-por-la-inflacion/    

 

“Lady D” o la resurrección

de Venezuela

Por Karin van Groningen

@KGroningen

 

 Veinte años de su muerte y el consiguiente reportaje de CNN aun saca una que otra lágrima ¡Sorprende ese dolor! El dolor por una persona a quien nunca conocimos. Probablemente sea debido al recuerdo del momento en el que llegó la noticia. Durante las vacaciones escolares. En La Florida, el centro de esparcimiento favorito de los venezolanos. Era la época del “boom” económico. La época del “ta´barato, dame dos, mayamero”. La de la superficialidad y el despilfarro. La de las Mis Universo venezolanas. Y la de las Miss Mundo también. Pero igualmente, era la época en la que las familias venezolanas vivían, crecían y envejecían juntas ¡Felices! Los hijos muy cerca. Los abuelos y los padres vivos. Hoy… sólo queda el recuerdo de esos momentos en el que las familias -unidas- recibimos la noticia. Los abuelos y los padres se fueron para siempre. Y los hijos… tuvieron que abandonar su hogar y su tierra, probablemente para no volver… ¡Sorprende ese dolor! Tal vez se deba al sueño hecho añicos. La historia de hadas.  La hermosa niña plebeya convertida en princesa. Bastó el toque mágico de su príncipe azul. El corto noviazgo y la resplandeciente boda. Los títulos y las riquezas del imperio británico a los pies de la joven casi adolescente todavía y sólo…por amor. Ella se apoderó del protagonismo mundial. Los medios de comunicación pasaron a ser sus más fervientes adoradores. Y ella, su diosa más dedicada. La espectacularidad de sus trajes, la elegancia de sus movimientos y esa mirada tímida, casi ausente de la princesa ¿triste? que contrastaba con el  lujoso entorno, cautivaron al planeta. Y es que las embestidas de la realidad estaban empezando a abrir algunas grietas... Lo cierto es que ella, la princesa, supo desde antes de casarse que había otra. Supo que ella no era la elegida. Tal vez eso explica la mirada triste… Y también supo que esa otra ayudó en la elección  de su persona, como esposa de su amante. Y… de repente ¡visualizó la prisión! Esa prisión eterna que se acercaba a pasos agigantados. No encontró camino de huida. Aceptó su prisión a la muy temprana edad de diecinueve años. Vino la espectacular boda. Esa que fue seguida desde todos los rincones del planeta. La misma que está grabada desde muy temprana edad en la mente de todas las niñas. Y mientras ello ocurría… la realidad la acechaba… ¡Implacable! Y la otra -la amante- también… Poco a poco las fue conociendo. A ambas. Y nosotros poco a poco, también. Ambas se fueron dejando colar a través de los medios de comunicación.  Las cartas íntimas, casi obscenas, que se enviaban los amantes.  Los besos públicos -políticos- del príncipe. Fríos, rápidos y casi fuera de la cara…Besos casi, casi, en el aire.  Los gestos de desapego…y las cámaras atentas difundiéndolos al mundo entero… ¿Estaba ya allí, en esas imágenes, la denuncia de la princesa? ¿Eran su llamado de atención?  Y es que la acechadora realidad… y la otra, dejaban múltiples rastros. En los más insólitos rincones se escondían ambas y con demasiada frecuencia le llegaban con sus afiladas uñas ¡desgarrándola!  Y fue tanto el acoso que casi podría decirse que fue entre los cuatro -los dos amantes, la princesa y la dura realidad- que se procrearon los hermosos retoños… Resintió en el alma el rechazo de su príncipe. El de toda la familia real. El de toda la institución monárquica. Demasiada presión para una sola persona. Y a esa edad…Y nosotros, paralelamente, empezamos a ver a través de los medios de comunicación, a una frágil e inocente princesa acosada por la poderosa monarquía británica ¿Una fábrica de imágenes? ¿Estaban ya bajo su control esas imágenes que se colaban al mundo?  ¿Y desde cuando lo estuvieron? En esa época empezamos a ver también, a una madre excepcional, cálida y amorosa… Admiramos su dedicación.  Todos admiramos también, la disposición de esa hermosa mujer para bajar del trono y  acercarse a los enfermos y necesitados. Su  conversión paulatina en una “dama de la caridad”, que llevaba alegría y aliviaba los sufrimientos del mundo. Tan distinta de las frías  y distantes figuras  de la monarquía británica… ¿Era esa su venganza? ¿Enamorar al mundo? ¿Enamorar a los británicos? ¿Destruir los inmemoriales sentimientos de amor y lealtad que los británicos sienten por sus reyes? ¿Destruir la monarquía británica? Lo único que realmente sabemos es que, aquello que poco a poco se fue haciendo evidente, terminó en separación y en divorcio ¡Se terminó de romper el cuento de hadas! Y el mundo entero lo resintió profundamente ¡Sorprende ese dolor! Probablemente sea debido a la traición. La traición de un príncipe azul ¿Pueden imaginarse mayor traición? Probablemente sea debido a la ausencia, “evidente”, del apoyo de la monarquía. Todos estábamos -muy sorprendidos y ofendidos- y apoyamos a ultranza a la princesa traicionada y acorralada… Buscamos culpables y en esos momentos… se comenzó a estremecer la monarquía... Entraba en un peligroso túnel negro… Ya a esta altura del “conocimiento” de los hechos, “sabíamos” quiénes eran los culpables. La otra. La intrusa. ¡Fea y por ello, mala… fue lo que pensamos todos!  ¡La reina… por supuesto que también!  Y toda la institución monárquica. ¿Había logrado vengarse Lady D? Y con la búsqueda de culpables, el estremecimiento de la monarquía se comenzó a transformar en fuerte temblor -6.0 en la escala Richter-. El túnel negro en el que se encontraba parecía no tener salida… Mientras tanto… la princesa libre de ataduras se enamora enloquecidamente de un “príncipe” paquistaní. La fuerza e intensidad de estos amores contribuyeron a resarcir por momentos, todos los rechazos sufridos desde muy joven. Pero… sorprendentemente. Nuevamente, ella no sería la elegida… El paquistaní rechazó su amor. Un torbellino incontrolable de emociones peligrosas le sobrevino. ¡Con el mundo a sus pies dispuesto a complacerla en lo que quisiese, ella se encontraba al borde del abismo! Vaya contradicción  ¡Qué final terrible parecía anticiparse a ese cuento de hadas! Y… el torbellino incontrolable, enlazó casi por accidente a Dodi Al Fayed y juntos enfrentaron la muerte ¡Sorprende ese dolor! El planeta entero lloró. Lloró Elton John al entonar Candle on the wind, el arreglo musical que le cantó en su funeral. Todos lloramos con él… Nada así sucede en un cuento de hadas. Rotas las ilusiones del mundo entero y también sus sueños más preciados. Rotos los mitos y las creencias con las que durante siglos, se amamantaron a las niñas del mundo. Lady Di murió y con su muerte logró hacer tambalear peligrosamente a la monarquía ¡Desaparece la monarquía fue el grito de atención de Tony Blair! ¡Es necesario apuntalarla! Era urgente acercarse a la gente que sufría y lloraba -en un ataque de histeria colectivo- la muerte de la bella princesa. Brindarle algún alivio en su dolor. Ofrecerle calor humano a las masas adoloridas. Experimentar empatía frente a su sufrimiento. Y, es cuando, la reina Isabel, es “obligada” a salir de su encierro en la torre de cristal y dirigirse a sus muy adoloridos súbditos. Murió su princesa… La princesa de todos… dijo la reina con voz desgarrada de dolor. Todos vieron su honesta congoja. Y… casi mágicamente… ¡se restableció la monarquía! Y este resultado me lleva a preguntarles: ¿La piedad real y honesta hacia la Venezuela que sufre podría ser el elemento catalizador de su resurrección?

Caracas 5 septiembre, 2017

¿El doble-pensar en Venezuela?

Por Karin van Groningen

@KGroningen

 

Reescribir la historia en el lenguaje de los políticos, en el neo-lenguaje. Ese es el trabajo de Winston Smith, protagonista de la novela 1984 escrita por George Orwell en el año 1949. Es en ese lenguaje que permite  “Decir mentiras a la vez que se cree sinceramente en ellas, olvidar todo hecho que no convenga recordar, y luego, cuando vuelva a ser necesario, sacarlo del olvido sólo por el tiempo que convenga, negar la existencia de la realidad objetiva sin dejar ni por un momento de saber que existe esa realidad que se niega...” (1). Winston Smith trabaja siguiendo instrucciones de los altos jerarcas del Ministerio de la Verdad, quienes son expertos en modificar las noticias y con ellas los acontecimientos históricos y a su vez, en creer que están siendo fieles a la realidad y a la historia. Bajo sus comandos, modifica casi obsesivamente la versión de los hechos para adaptarlos a aquella que más convenga. Usa para ello el doble-pensar "diseñado para hacer que las mentiras suenen como verdades y que el asesinato sea respetable… capaz de darle apariencia de solidez al viento…y de cambiar el negro por el blanco…”(2) .  Winston Smith, es vigilado durante sus horas de trabajo. Y también durante su vida “intima”, al igual que el resto de los habitantes de Oceanía, uno de los tres imperios  -enemigos entre si- existentes en el mundo. Una gigantesca cámara  los vigila durante cada segundo de su vida laboral. Y también en sus lugares de habitación. El caso es que esas cámaras son bidireccionales. Vigilan, asediando a las personas en un acoso permanente, casi imposible de soportar, pero también adoctrinan. Es a través de ellas que se transmiten las noticias reescritas. Una y mil veces. Todas las veces necesarias para que sus contenidos cambiantes se tomen como verdades eternas. Son ellas las encargadas del “lavado de cerebros”. Diurno y nocturno, agobiante y asfixiante. Es así como se forman los ejércitos de “ignorantes robots” inhabilitados para pensar y repetidores del mismo discurso de obediencia y aceptación absoluta de cada nueva versión de la historia.  Mecanismo de “lavado de cerebros”, que se mantiene encendido día y noche, sin la posibilidad de apagarlo o de huir de su permanente escrutinio e ideologización. Infortunadamente, y a pesar de tanta vigilancia y adoctrinamiento, Winston Smith, comienza a desarrollar una visión crítica. Ocurrió cuando cayó en sus manos ese libro prohibido, escrito por el principal líder de la oposición -ahora en la clandestinidad- ¡La Policía del Pensamiento lo detectó de inmediato! Se encendieron las alarmas…A nadie le está dado pensar distinto a como se le indica… A nadie le está permitido “recordar” hechos de manera distinta a como lo señala, diariamente, el estamento político… Menos aún tener una visión crítica… Y es que esa horrorífica herramienta de dominación, demanda la aceptación absoluta y acrítica de cada nueva versión de los “hechos históricos”.  Lo cierto es que el protagonista de la novela, rápidamente se sofoca. La continua mediatización de la verdad lo asfixia. La deshonestidad y la falta de apego a los hechos objetivos, lo daña moralmente…y hasta su alma comienza a mostrarse envenenada. Por ello lleva un diario personal. Para mantener algún grado de apego a los hechos ¡Algún grado de cordura! Y ese fue su segundo error…Un error que origina nuevas alarmas policiales… Y para colmo, esa relación amorosa prohibida… esa relación… ¡ya fue su perdición! La persecución y captura que sobrevienen, están ya bien documentadas para este momento con pruebas concretas de la conducta “desviada” del señor Smith. El terrible acoso al que se lo somete termina en la muy terrorífica cámara de tortura del Ministerio del Amor. El dolor físico y la tortura psicológica alcanzan límites insoportables -incluso para el lector-. Ellos “limpian” a Winston Smith de todo rasgo de individualidad, dignidad y humanidad. Triunfa el mal sobre el bien. La post-verdad o verdad manipulada interesadamente, triunfa sobre la verdad fundada en los hechos objetivos. Y… nos desconsolamos profundamente nosotros los lectores ¡Y nos horrorizamos también! Basta pensar que estos escenarios no están sólo en la imaginación de George Orwell. Ellos se han hecho realidad. En nuestros días, a manos de Kim Jong-un, el líder supremo de la República Democrática de Corea, se ha logrado recrear la más pura versión de la realidad orwelliana de 1984. La disciplina militar extrema lo ayudó. Sin embargo, otras sociedades no militarizadas y sin rasgos autoritarios también han avanzado en esa dirección. Así lo reporta el diario londinense The Guardian cuando resalta la frase del presidente de los EEUU, George Bush, al referirse en el 2002 al nuevo imperio americano, a… ese que estaba “creando su propia realidad” y también a las alusiones más recientes  del encargado de las comunicaciones del presidente Donald Trump sobre “los hechos alternativos” (3) . Es esta, probablemente, la era del doble-pensar -. El tiempo en que es posible esa capacidad para mantener simultáneamente dos opiniones que se niegan mutuamente, sabiendo que son contradictorias y creer en las dos, mediante el uso de la lógica contra la lógica. Es nuestra esperanza sin embargo, que sobrevivan sociedades en las que reine el único-pensar. Una única verdad. Una única lógica fuertemente sustentada en la realidad objetiva y ampliamente compartida entre aquellos que forman una nación -líderes y ciudadanos comunes-. Una sociedad donde ni tan siquiera tengan que escribirse las leyes, pues ellas son fácilmente discernibles por todos ¿Romanticismo puro? Tal vez. Pero la Gran Bretaña probablemente se acerca a ese ideal. De hecho, es una sociedad que carece de constitución escrita (4) . Y es siguiendo este curso de pensamiento en el que paso a preguntarles: ¿Ha sido Venezuela, con sus 26 textos constitucionales en los dos últimos siglos, campo fértil del doble-pensar? ¿Está ese doble-pensar presente en nuestros líderes y es en ese contexto que debemos entender sus decisiones? ¿Está el doble-pensar instaurado en los venezolanos de a pie?

Caracas, 25 agosto 2017

 

  (1)Texto de George Orwell en la novela 1984. Ver también: Fernando Vallespín: Camps como síntoma. El País.

https://politica.elpais.com/politica/2011/07/21/actualidad/1311274424_712938.html

 (2) Ver: Jean Seaton: Welcome to dystopia. George Orwell experts on Donald Trump. The Guardian.

https://www.theguardian.com/commentisfree/2017/jan/25/george-orwell-donald-trump-kellyanne-conway-1984

(3) The Guardian: ob. Cit.

 (4) Ver: Robert Blackburn: Britain’s unwritten constitution.

https://www.bl.uk/magna-carta/articles/britains-unwritten-constitution

 

 

Lope de Vega o el "hueco negro" que se tragó la riqueza de España  y ¿de Venezuela?

Por Karin van Groningen

@KGroningen

 

¡Letras y  mujeres! Las dos grandes pasiones de Lope de Vega (1) , uno de los máximos exponentes del teatro del Siglo de Oro español. Ellas lo indujeron a idealizar la vida en el campo ¡Oh remanso de paz! Idealizó el desapego de los campesinos por las vanidades del mundo. Idealizó el grato acontecer de cantos y bailes de los segadores y viñadores durante las bodas, las fiestas y durante la cosecha. Pero, si a ver vamos, no sólo fueron sus dos grandes pasiones las que  llevaron, al poeta nacido en 1562, a cantarle a la aldea, a lo natural, a lo bucólico y pastoril. Esa imagen idílica invadía toda Europa.(2)   Era el ideal de todo hombre renacentista. “La satisfacción con lo propio aunque sea poco (de tan vieja tradición literaria desde la "aurea mediocritas" horaciana), la ausencia de envidia ante el esplendor y la grandeza ajenos, el orgullo de sentirse rey dentro de su esfera …”(3), muy propios del mundo del labrador. Una vida en la que cada hombre es dueño del lote de tierra donde trabaja y lo hace junto con su familia, allí construye su casa, cultiva y cría animales y vive de los productos de su granja. Todo se lo gana con su duro trabajo. Nada de intervención pública. Cero controles gubernamentales. Esa imagen se apoderó de tal manera de la mente de los europeos que dos siglos después, en los tiempos de la Revolución Francesa, la Ilustración en Alemania, Francia e Inglaterra hace propio también el ideal de la vida campesina.  ¡Pero… qué grave tragedia la de ese sufrido pueblo español…!  -y les cuento que probablemente también la nuestra, la de los venezolanos-. ¡Qué grave fractura emocional aquella que han vivido los españoles!  -y probablemente también, nosotros-. Tan grave, que dejaron de entenderse entre hermanos -¿les pregunto será ese ya nuestro presente?- ¡Y…se han tenido que matar entre sí mismos¡ -¿será ese nuestro destino?-. Y es que en España no había tierras para hacer realidad el sueño del hombre del llamado Siglo de Oro español. Ni aquel del hombre de la Ilustración ¡Era una nación sin tierras! ¡Un “hueco negro” se las había devorado!  ¡Gigantesco y espeluznante “hueco negro”! Una gigantesca aspiradora -golosa de tierras- que no dejó escapar partícula material alguna. Un Estado hambriento y voraz las había arrebatado para su exclusivo disfrute. Causante de la prolongada guerra civil del siglo XIX y su continuación, en la muy sangrienta guerra civil del siglo XX (4) . En la que “la mitad de los españoles fue muerto por la otra mitad”. Un arrebatón marcado por el antipatriotismo pocas veces visto… -Y…les pregunto: ¿Se repitió en Venezuela con las riquezas provenientes de la explotación del petróleo?-. La riqueza de España -sus tierras- convertida en grandes latifundios. Fue tan antipatriota ese arrebatón, que se aseguraron que fuese para toda la eternidad, puesto que no sólo se apropiaron de los derechos de propiedad de las tierras españolas, también impidieron su división o su venta. Fue sólo un puñado de familias las beneficiarias. Junto con la Iglesia. Esa fue la causa de la ruina de España, señalan algunos…(5)   Poderosa fuerza interventora -apátrida- que se prolongó durante siglos… ¡Gran tragedia para el pueblo español que todavía lucha por levantarse! …Y para agravar la escenografía, les cuento que el  Estado español conocía las fatales consecuencias de sus decisiones. Las grandes hambrunas. El alto precio de los granos y de la carne hablaba de ellas. Los harapientos deambulando por los campos y las ciudades también. El famoso Catastro de Ensenada de 1750 lo expuso abiertamente. La Real Sociedad de Economía con su Informe de Ley Agraria (1794), también. (6)   El rey recibió múltiples diagnósticos. Todos llegaban a la misma conclusión: la intervención del Estado, era  la causa de las hambrunas y de los problemas económicos. Las soluciones proliferaron. Unos, en los extremos, los de mentalidad “antigua” -que era la prevalente en el siglo XVIII- propusieron mayor intervención pública para obligar a los propietarios a arrendar lotes de tierra a los campesinos. Todos iguales. Y a precios “justos”. (7)  Al otro extremo los de mentalidad innovadora, hicieron una defensa frontal de la libertad económica total, tesis que prevalecía ya, desde aquellos tiempos, en Inglaterra y Alemania. Tesis que fue sostenida en España aun antes de que Adam Smith publicara La Riqueza de las Naciones (1776). (8)   ¡Comisiones y más comisiones de diagnósticos y recomendaciones que los siglos vieron pasar! (9)  Inamovible se mantuvo la estructura interventora del Estado en procura del bienestar de unos pocos y de la tragedia de las grandes mayorías. A estas alturas del ensayo, los invito a visualizar lo peor de esta tragedia. Lo peor no fue la ausencia de propietarios de la tierra, ni la inoperancia de la agricultura como fuente de abastecimiento para una población en crecimiento. Eso es gravísimo, claro está. Pero ¿qué me dicen ustedes de la disonancia estrepitosa entre el ideal de vida de las gentes y sus posibilidades reales? Disonancia producida por la mano de unos cuantos que velan por sus intereses exclusivos. Probablemente es lo que estamos viviendo en Venezuela en estos mismos momentos. Probablemente es esa disonancia lo que ha hecho huir del país a muchos de nuestros jóvenes venezolanos ¡La ausencia de un proyecto de vida! Probablemente sea la causante de los resentimientos y la violencia que está por venir… Para continuar con el relato les cuento que, en el entretanto en América había llegado el mismo ideal del trabajador propietario de su pedazo de terreno…La trajeron en sus mentes los primeros emigrantes que poblaron los EEUU. Y…es por ello que al poco tiempo resonó el grito de:… ¡Libertad!..(10)  ¡Abajo la intervención pública en la vida individual de los estadounidenses! ¡Viva la iniciativa individual y la propiedad privada! Y como todos sabemos algún tiempo después los venezolanos gritamos… Libertad! . Y… a estas alturas del ensayo, sobrevienen las preguntas: ¿Teníamos las mismas ideas venezolanos y estadounidenses cuando empezamos a construir un país?  ¿Llegaron a la Venezuela colonial, las ideas de la libertad individual que luego popularizó Adam Smith? ¿Será que nuestros “libertadores” optaron por las tesis más reaccionarias de la época que obligaban al sometimiento del individuo a la intervención pública? ¿Será que se las impusieron a todos los demás? O tal vez más importante: ¿La guerra civil de casi un siglo que sobrevino, llamada erróneamente “guerra de independencia”, supuso una batalla entre los ideales de la libertad individual frente al intervencionismo público? ¿Esa batalla ha vuelto a renacer en el siglo XXI?

 

1. Lope Félix de Vega Carpio, prolífico autor de la literatura universal, llamado “monstruo de la naturaleza” por Miguel de Cervantes.

2. Voltaire en su Patrie de su Diccionario Filosófico, sostuvo que ni financistas, ni parroquianos ricos (citadinos) pueden amar honestamente a su país. Exaltó al pequeño propietario con su pequeño lote de terreno. Ver: Herr, Richard: Rural Change and Royal Finances in Spain at the End of the Old Regime. University of California Press. London. 1989.

3. Ver: García de la Santa, Tomás: La vida campesina en la obra de Lope de Vega. Biblioteca virtual Miguel de Cervantes

4. Ver: Veganzones Rueda, Jesús: El Pensamiento de Balmes: dimensiones antropológicas, sociológicas y educativas. Universidad Complutense de Madrid. Facultad de Filosofía

5.Ver: Carreño Martín, Javier: El problema de la tierra en España y soluciones. Conferencia. Ateneo de Madrid. 30 mayo 1922.

6.El Consejo de Castilla le pidió un Plan de Reforma Agraria a la Real Sociedad de Economía, siendo Campomanes su director. Se produjo 20 años después, con Jovellanos, convertido en un entusiasta del liberalismo económico. (Informe de Ley Agraria, 1794). Ver: Herr, Richard: Ob. Cit. 

7. Creían que la falta de regulación e intervención pública permitiría a los poderosos (los caciques y las comunidades religiosas ricas) tomar el control y doblegar la voluntad de los funcionarios, notarios y jueces en contra del pequeño agricultor. Ver: Herr, Richard: Ob. Cit.

8.Ver: Herr, Richard: Ob. Cit.

9.Se pasó por alto incluso, el Informe de Ley Agraria redactado por Jovellanos durante la Revolución Francesa (1787) donde informa que “la estructura de la agricultura es la consecuencia de la estructura política de la nación.” Informe que contó con el apoyo de Manuel Godoy, que fue considerado documento oficial y uno de los grandes escritos de su época.

Un ataque nuclear de los EEUU a la Unión Soviética o  la receta ideal para la destrucción de una nación.

 

@KGroningen

 

Permítanme pedirles fijar su atención en el arsenal de bombas nucleares que han sido instaladas en los depósitos de los aviones estadounidenses. De esos que se encuentran listos para despegar y cuyo objetivo son instalaciones claves dentro del territorio de la antigua Unión Soviética. Aviones en perfecto estado de mantenimiento y con la carga de combustible necesaria para alcanzar su objetivo. Sólo una señal de ataque y los escuadrones aéreos inician su vuelo fatal… Les voy a pedir también, tratar de visualizar, más allá de los mares, en la antigua Unión Soviética, al dispositivo del Fin del Mundo, que los espera pacientemente…Tiene por objeto este dispositivo,  la destrucción total de la humanidad. Se activa al detectar un ataque nuclear por parte de los EEUU. Los rusos lo ven como un potente disuasor ¡Para ello lo instalaron! Su poder es tan grande que, además de tener la carga suficiente para acabar con toda la humanidad, no requiere ser activado -ni puede ser desactivado- por ser humano alguno. Lo hace automáticamente con sólo detectar a los escuadrones nucleares estadounidenses.  Y… en sólo unos segundos, se dan inicio a las descargas masivas que en forma de cadena mortal, provocaría la destrucción total de todo ser viviente. Lo cierto es que, tampoco pueden ser desactivadas, las naves estadounidenses una vez en vuelo hacia sus objetivos prefijados. Sólo una orden encriptada, con el código secreto también prefijado, puede hacerlas devolver. Y… ese código está en poder de una sola persona…Los destinos de la humanidad en manos de una sola persona… La desaparición instantánea del hombre sobre la faz de la tierra, prevista hasta en sus mínimos detalles, en manos de una única persona... Y es que la capacidad instalada y la infraestructura tecnológica se encuentran listas y a la espera de la orden propicia… ¡Y esa orden se produce!... Viene del general de la Fuerza Aérea de los EEUU Jack D. Ripper . Los escuadrones despegan prestos y se enfilan hacia los territorios de la antigua Unión Soviética. El fin de la humanidad se aproxima a pasos agigantados…Nadie puede detenerlo salvo el mismo general Ripper, único conocedor del código secreto. Los rusos nada saben del inminente desenlace. El presidente de los EEUU se entera después de dictada la fatal orden.  La alarma rápidamente invade al Salón de Guerra del Pentágono, mientras el presidente y los más altos generales avizoran a las naves en pleno vuelo en la gran pantalla situacional. Y es, en ese momento, en que son informados por el asesor presidencial, Dr. Strangelove -un científico  nazi, experto en la máquina del Fin del Mundo y poseedor de un brazo biónico que se activa, de tanto en tanto, intentando ahorcar a su muy germánico propietario- de la existencia del devastador dispositivo ruso. Intentan infructuosamente comunicarse con el general Ripper para la obtención del código secreto desactivador de la misión. Al no lograrlo, envían al ejército en su búsqueda, a la base comandada por Ripper. El demente general, que desea dar inicio a una guerra nuclear para impedir que los rusos contaminen los fluidos corporales de los estadounidenses, cosa que ocurriría -cree él- de prosperar los planes moscovitas de fluorizar el agua,  al verse perdido, se suicida sin transmitir el código salvador. La alarma se convierte en pánico en el Salón de Guerra del Pentágono. El horror aumenta conforme pasa el tiempo. Los planes para la preservación de la humanidad que comienza a diseñar el Dr. Strangelove lo aumenta aún más. Unas cuevas antinucleares para ser habitadas por sólo algunos de los generales que se encuentran en el Salón de Guerra y un número muy significativo de las más bellas mujeres -propone el científico nazi. Quienes se ven relegados, se desesperan e intentan infructuosamente comunicarse nuevamente con las naves. Ya, como último recurso y frente a los esfuerzos ineficaces por abortar la operación, el presidente de los EEUU apela al “teléfono rojo” instalado para su comunicación inmediata con el Presidente de la antigua Unión Soviética. Lo logra y le informa la situación… pero nada detiene el vuelo de las naves…Esa es la trama de la película -cargada de humor negro- “Dr. Insólito o: Cómo aprendí a dejar de preocuparme y amar la bomba”  del director Stanley Kubrick, considerada por la Biblioteca del Congreso de los EEUU «cultural, histórica y estéticamente significativa». Se dispuso, en razón a esas consideraciones, asegurar su preservación para recordarle al mundo las poderosas capacidades instaladas para la destrucción inmediata de la humanidad y el peligro de su manejo por manos inadecuadas. Algo como lo planteado en esa genial película ha ocurrido en Venezuela. Hemos construido un actor poderoso y a él, le confiamos el destino de la nación. Se trata del ejecutivo nacional -el presidente de la república- a quien el sistema de leyes y prácticas jurídicas convierten en el  único actor dentro de la esfera nacional.  Los destinos de la nación en su totalidad, están en sus  manos. No importa la esfera de actuación de que se trate. Todas son campo propicio para su actuación exclusiva. Incluso aquellas propias de los otros poderes nacionales o de las administraciones locales. Incluso, aquellas propias de la iniciativa privada. El trabajo y las iniciativas de los venezolanos se desprecian. Así como la actuación de los emprendimientos privados. Es la apropiación del protagonismo total dentro de la esfera nacional. Y…también la apropiación de las riquezas de la nación -ellas están bajo su control-. ¡Hidrocarburos, oro, hierro, por supuesto! Ya a estas alturas del ensayo podemos ver, si nos retrotraemos a la película de Stanley Kubrick, que las capacidades para la destrucción del país estarían instaladas. Y lo están, fundamentalmente por la concentración de atribuciones, potestades, funciones  y recursos en un único actor, desactivando la participación del resto de los actores nacionales.   De su éxito o fracaso depende la nación entera. 324 millones de personas participan en los EEUU en la conducción de los destinos de su país. 82 millones en Alemania. En Venezuela sólo 1 actor. En aquellas sociedades -muy exitosas e igualitarias a los ojos de las mayorías- la iniciativa privada lo es todo y en ellas descansa el rumbo nacional. Muchas de esas personas se equivocan, pero evidentemente, muchas aciertan en sus ocurrencias, iniciativas o emprendimientos. El ideal de la acción gubernamental, en esas sociedades, es proveer las condiciones para que prosperen los aciertos individuales. Y prosperan… Educan a sus ciudadanos y los apoyan financieramente…Cero asfixia regulatoria. Cero intervención pública en la esfera privada. Crece el individuo. Y crece la nación. Y…se elimina la amenaza que pesa sobre una nación cuyos destinos están en manos de un único actor, que -adicionalmente-  no necesariamente está preparado para hacerle frente, como no lo estaba el general Jack D. Ripper en la película de Kubrick. De hecho, el sistema de leyes que dan forma a los requerimientos del cargo en cuestión, no prevén requisito, ni preparación alguna, salvo ser venezolano por nacimiento, no poseer otra nacionalidad, ser mayor de treinta años de edad, de estado seglar y no estar sometido a condena alguna. Claro ¿cómo podría ser distinto en una sociedad democrática? No, impensable. Cualquiera debe poder actuar como el primer mandatario del país.

Por lo que a estas alturas del ensayo se hace imperativo preguntar: ¿Es entones la receta para la destrucción de una nación aquella de atribuir todas las iniciativas y los mayores recursos a un único actor, a quien por lo demás, no puede exigírsele mérito alguno para su manejo?  ¿Vamos a continuar así? ¿Qué llevó a esta situación?  ¿Qué impide su cambio?

Superman o  el Estado fallido

@KGroningen

 

Superman (1) , el “Hombre de Acero”, tiene superpoderes que consagra a la defensa de los valores más elevados de los estadounidenses como el derecho a la vida y a la propiedad e iniciativa privada, a la libertad de pensamiento y de opinión, a la libertad y a la autorrealización individual y a la igualdad racial. Este personaje vive en el imaginario popular de los Estados Unidos desde hace casi un siglo. (2)  Superhéroe e ídolo de masas indiscutible… que si a ver vamos, no tiene tantos poderes… Es muy fuerte y puede volar… ¡Excepcional! Sin embargo, lo que lo hace invencible es la complementariedad de sus poderes. No se anulan entre sí, como sería el caso, si fuese extremadamente fuerte y por su volumen y peso, al “hombre de acero” se le dificultase el movimiento. También todos hemos observado que sus poderes son de sencillo manejo. Son aún más fáciles de manejar que aquellos adminículos sofisticados que se le entregan al Agente 007. Pero… si se observa mejor, el éxito de Superman también deriva de la naturaleza de sus luchas. Son puntuales. Reconducen eventos específicos que, por la intervención de fuerzas malignas, se han salido de control. No intenta abarcar el universo en su totalidad. Menos aún cambiarlo, revolucionarlo o reconducirlo. De hecho, su “jurisdicción” se limita  casi exclusivamente a la ciudad de Metrópolis. Y, también es importante recordar, que Superman no está solo en su lucha contra el mal. En el imaginario popular de los EEUU, se encuentra acompañado por otros superhéroes como Batman, la Mujer Maravilla, el Hombre Araña, Capitán América y los Cuatro Fantásticos, entre otros. Y es que en el ideal de los superhéroes de los EEUU existe una comunidad de iguales, al igual que en el ideal de su sociedad.

En el imaginario popular venezolano no hay superhéroes visibles. Tal vez Simón Bolívar pueda verse desde esa perspectiva… Tal vez indagando entre las gentes encontremos otros más. Y, debido a la muy extrema y dramática desigualdad social y económica existente en Venezuela, probablemente encontremos unos, entre las escasas y en vías de desaparición capas medias. Y otros, entre las grandes y crecientes masas desposeídas. Probablemente diferirán de manera sustantiva. Probablemente luchen entre ellos y tengan poco tiempo para “salvar” a Venezuela. Probablemente por ello no los conocemos… ¡No lo sé! Lo que sí está claro es que hay personajes creados, muy bien caracterizados, como en el más perfecto guión, en nuestras leyes y prácticas jurídicas. Se los llama funcionarios. Por lo que son propicias las preguntas: ¿Existe un Superman venezolano en la Constitución Nacional, en las leyes o en nuestras prácticas jurídicas? ¿Qué poderes le han sido conferidos? ¿Hay otros superhéroes? Revisando la legislación encontramos un personaje a quien se le han conferido poderes extremos, mayores que los de Superman. Mayores que los del Presidente de los EEUU. Más que los de la Merkel, sin lugar a dudas…Se trata de aquel funcionario identificado como: Presidente de la República. Este personaje ha recibido los poderes de dirigir, supervisar, evaluar, controlar y reconducir, la conducta de la sociedad NACIONAL en su conjunto y en TODOS sus ámbitos. Su herramienta es una hipertrofiada burocracia pública nacional, cuyos poderes de dirección, supervisión, evaluación y control también se le han entregado. Si se trata del control del crimen y de la soberanía nacional, los poderes recibidos por nuestro superhéroe se parecen a aquellos otorgados a sus líderes nacionales en otras esferas mundiales.  En salud, educación y grandes obras de infraestructura, igualmente. Sus poderes en áreas reservadas en países del primer mundo a las ADMINISTRACIONES LOCALES -que anulan y ocupan sus espacios-, lo particulariza(3) . De hecho, antes del siglo XIX, muchas regiones europeas fueron ciudades-estado antes de pasar a ser parte de una república, como el caso de Hamburgo. Esta muy hermosa y floreciente ciudad, recaudaba sus propios ingresos y con ellos se gestionaba a sí misma en su totalidad -cosa que sigue haciendo en gran medida- por lo que la transferencia al poder nacional de sus ingresos o de los poderes para gestionar su vida local, no le es nada fácil a la “poderosa” canciller alemana. En ese plano también es más poderoso nuestro héroe venezolano… ¡Pero tiene aún más poderes! En los sectores reservados en otros países a la INICIATIVA PRIVADA (4)  -que anulan y ocupan sus espacios. Y eso también lo particulariza. Ya con estos poderes supera con creces a aquellos que se le han conferido a Trump o a la Merkel, cuyos ciudadanos protegen celosamente su esfera de actividad privada de cualquier intento por parte del Estado de arrebatárselos… ¡Pero tiene aún más poderes! Sobre la conducta de GRUPOS de personas -grandes o pequeños- asociados en virtud de materias muy concretas y de muy variada naturaleza, exclusivas del quehacer ciudadano. Sirva de ejemplo espeluznante, sus poderes para definir, dirigir, supervisar, evaluar, controlar y reconducir las elecciones de las juntas de vecinos que puedan darse en el más pequeño de los edificios, en la más pequeña de las ciudades de toda la geografía nacional (5).  También tiene poderes extremos para intervenir y controlar la conducta del INDIVIDUO en muy amplios sectores, como es el caso de la adquisición de moneda extranjera  -dólares o euros- mercancía que en cualquier otra latitud se puede adquirir sin sufrir criminalización alguna; o incluso, sobre su opinión individual. Basta recordar sus poderes para intervenir y controlar los contenidos emitidos por los medios de comunicación… Ya en estos terrenos nos estamos acercando a Hitler, o a Franco… Pero la desmesura de los poderes otorgados al Superman venezolano, intentan superar aún  a los de aquellos… Intentan modificar  LEYES FÍSICAS (6) , que, como la ley de gravedad, son inflexibles e inmutables. Se trata de los poderes otorgados para modificar las leyes que determinan el comportamiento social. Allí la tiene muy difícil. Son leyes conocidas por los especialistas desde hace ya siglos. Entre ellas, aquellas llamadas por los economistas “las fuerzas económicas” o las “leyes del mercado”. Así es. A modo de ejemplo recordemos que nuestro Superman venezolano ha recibido poderes para modificar las leyes de la oferta y la demanda de productos en el mercado nacional. Poderes para controlar y determinar sus precios de venta, inclusive hasta de aquella mínima porción de huevos que logra producir el más pequeño de los granjeros. En los países llamados del primer mundo, el mercadeo de productos los controla la fuerza social resultante del conjunto de iniciativas privadas (7) , resultando que los productos de primera necesidad son accesibles a las grandes mayorías… Pero tiene aún más poderes, como si los señalados fuesen pocos o la tarea asignada fuese sencilla ¡Nuestro Superman es EMPRESARIO! Así es. De hecho, actúa como el más grande EMPRESARIO de la nación (8) . En sus manos se encuentran innumerables empresas privadas (llamadas empresas del Estado) -que anulan y ocupan los espacios de aquellas que están en manos de propietarios privados-. Impensable que al presidente Trump se le confieran poderes sobre las empresas privadas estadounidenses. La Apple, MAC Donalds o la Coca- Cola en manos de Trump… O la canciller Merkel, haciendo lo propio, con la Mercedes Benz o con  Lufthansa… Impensable la expropiación de la Exxon Mobile, Esso, Texaco y de la innumerable cantidad de emprendimientos petroleros, mineros y gasíferos privados estadounidenses, en favor de una única corporación privada y monopólica en manos de su presidente -Petróleos de los EEUU-. Y es que, los poderes entregados a nuestro Superman venezolano le obligan a actuar sólo. Monopólicamente (9). Sin competencia alguna. Un crimen mayor, según la legislación de los llamados países del primer mundo. Y… no se limita exclusivamente a la GRAN EMPRESA CAPITALISTA o al MONOPOLIO de los GRANDES NEGOCIOS. Le han dado poderes también sobre las medianas y pequeñas empresas expropiadas que producen, distribuyen y venden bienes de naturaleza muy diversa que van desde cemento hasta el polvo para hacer café, actuando tanto de manera monopólica, o en COMPETENCIA con la EMPRESA MEDIANA y PEQUEÑA. Y está claro que, debido al poderío de nuestro Superman venezolano, esa competencia es siempre DESLEAL Y ATENTATORIA contra los derechos de los más débiles. Sus poderes atentan contra los CIUDADANOS MÁS POBRES y contra sus iniciativas personales.  Otro crimen también en los llamados países del primer mundo. O sea, que el Superman venezolano desmesuradamente poderoso, no ha sido concebido como un personaje pulcro en términos éticos. ¡Sus poderes producen pobreza! Por ello, se le han tenido que conferir también, para repartir casas, neveras, lavadoras, televisores y hasta comida. Y más extremo aún, para decidir cuáles y cuántos alimentos lleva cada bolsa a ser repartida, por lo tanto, se le han otorgado poderes para decidir qué y cuánto se llevan los venezolanos a la boca. Para finalizar, debe señalarse que, además de que existe de hecho o de derecho, una tendencia a la permanente asignación de nuevos poderes (10) , nuestro Superman venezolano está SOLO en la labor de cumplir con la promesa de la igualdad social y del desarrollo económico y tecnológico del país. Las funciones del “poder” judicial, “poder” legislativo, “poder” electoral, del Banco Central de Venezuela. (11)  , etc. han pasado a su esfera exclusiva. Los poderes de nuestro superhéroe destruyen a la institución del Estado venezolano.

 Por lo que a estas alturas del ensayo se hace imperativo preguntar: ¿Es reflejo del imaginario popular ese Superman omnipoderoso, omnipotente y con escaso sentido ético que existe en las leyes venezolanas? Como contrapartida: ¿Somos los venezolanos en el imaginario popular, las personas carentes de iniciativa y doblegadas ante el poder, que están presentes en nuestras leyes y/o en las prácticas jurídicas? ¿Somos los venezolanos en el imaginario popular sólo la sombra de Simón Bolívar?

 

[1] Personaje creado por Jerry Siegel  y Joseph Shuster: sus padres, unos científicos del planeta Krypton, lo envían a la Tierra en un cohete, pues su planeta está condenado. Es encontrado en Smallville  por la pareja Kent, bautizado Clark y criado como si fuese su hijo. Al crecer, el muy educado Clark Kent, su segunda personalidad, se traslada a Metrópolis y trabaja como reportero. Enciclopedia Británica.

[2] Desde el año de su creación, 1938, el personaje produjo una industria multimillonaria (tiras cómicas, historietas, libros, juguetes, rompecabezas, goma de mascar, programas en radio, series de tv y películas).

[3] Las gobernaciones y los concejos municipales que idealmente representan las particularidades regionales, han visto limitadas sus atribuciones, a tabla rasa. Todos por igual. Sus poderes han sido transferidos a la administración nacional, así como los ingresos (impuestos) que se recaudan en sus localidades, IVA, por ejemplo. La gestión de otros ingresos (otro tipo de impuestos o empréstitos) les está también muy limitada, por lo que dependen de las asignaciones nacionales.

[4] Áreas o sectores tales como energía y minas, ambiente y recursos naturales, deportes, desarrollo social, ciencia y tecnología,  producción, comercio, industria, por nombrar algunas.

[5] Trasladados de hecho, de aquellos atribuidos al Consejo nacional Electoral.

[6] Las leyes sociales, son leyes físicas, aunque su observación sea difícil. La observación del viento no es posible, sin embargo conocemos sus efectos, que en ocasiones, pueden ser devastadores.

[7] En este caso, los altos precios de los huevos inducen la aparición de muchos productores y el ingreso de cada vez más y más huevos al mercado, obliga a cada productor, a bajarles el precio. Es a lo que llaman los especialistas, las leyes del libre el juego de la oferta y la demanda.

[8] Es el caso de su actuación como dueño y principal accionista de las compañías de derecho privado que actúan en las áreas de energía, minas y petróleos (Petróleos de Venezuela, Sociedad Anónima, PDVSA y Compañía Anónima Militar de Industrias Mineras, Petrolíferas y de Gas, CAMIMPEG), electricidad (CORPOELEC) o comunicaciones (Compañía Anónima de Teléfonos de Venezuela, CANTV), cadenas de hoteles, entre otras.

[9] Por ejemplo, las minas, los hidrocarburos y demás riquezas del subsuelo son propiedad de la república.

[10] Por ejemplo, las llamadas leyes habilitantes transfieren poderes del legislativo para conferírselos al ejecutivo.

[11] La labor de un Banco Central independiente, es, entre otras, impedir la espiral inflacionaria producida por “la entrega de mayores medios de pagos a las personas (aumentos de salario), cuando no hay bienes que comprar, puesto que el precio de los pocos existentes, se dispara (leyes de oferta y demanda)”.  El ejecutivo absorbe al Banco Central para entre otras cosas, emitir moneda inorgánica y “resolver” su problema de pagos de salarios derivados de la “universalización” de sus competencias. Se lava las manos, culpando a los empresarios y comerciantes, cuando sobreviene el automático encarecimiento de los escasos productos y la pobreza creciente de las grandes mayorías.      

¿El poder de la Inquisición?

 

 

¡La Filarmónica de Viena en plena acción! …es la imagen que aparece súbitamente en la pantalla de la televisión. De seguidas llega ese sonido de cuerdas y bronces que por momentos se entrelazan, para luego individualizarse, dejándonos conocer sus más finos y exquisitos acordes. Sonidos capaces de enaltecer el espíritu. Virtuoso manejo de los instrumentos, que transforman a esa extraordinaria mezcla de hojalata, cueros, cuerdas y madera, en suntuosos carruajes con destino al paraíso. Atrapan a quien los escucha. Lo envuelven en una fina muselina transparente liberadora de odios, temores y pecados y lo transportan a ese estadio inicial de inocencia. Sólo cuerpo y alma. Nada de conciencia. Nada de egos, superegos y culpas… El genio y la dedicación conjugados para complacer y redimir de toda mancha a quien los escucha. Hasta el pecado original queda lavado con tan espirituales acordes…en un chispazo de conciencia observamos las maravillosas imágenes acompañantes de los sonidos celestiales, que el lente del experto camarógrafo resalta magistralmente. Los incandescentes reflejos dorados que dan brillo al entorno, enviados de tanto en tanto por las trompetas, los cornos franceses, los trombones y las tubas -atrapados con pericia- aportan al espectador la iluminación propia del más allá  ¡Los cielos…los ángeles y los arcángeles, el perdón de los pecados y la salvación eterna…! Embriagadores chispazos celeste-dorados que se combinan con los exquisitos acordes, los que -entonados una y otra vez a través de los siglos- han acompañado a los hombres durante su estadía en la tierra ¡Y probablemente también en los cielos…!  Fluir sensorial que poco a poco va transmutando la materia hasta alcanzar un placentero estado meramente espiritual…pasa el lente de la cámara lentamente sobre un magnífico jardín… ¡Espectacular, elegante y refinado! …como retornándonos suavemente a la tierra. El paraíso en la tierra… Son los jardines del Palacio de Schönbrunn, el Versalles vienés, hermosa obra arquitectónica, patrimonio de la humanidad[1]. Observamos durante el muy lento aterrizaje, mientras seguimos deleitados con los acordes musicales, el trazado del elemento vegetal. Los arabescos que va formando la grama, que contrastan artísticamente con los juegos de colores de las flores. Detallada selección de tonalidades a la que no se deja nada al azar. Ni a la voluntad divina. No hay un detalle fuera del trazado original elaborado cuatro siglos atrás. Al igual que la música. Cuidadosamente escrita. Cuidadosamente interpretada. Sin desvirtuar notas, ni entonaciones. Atendiendo a los designios originales del genio compositor.  La obra humana llevada a su máxima expresión…sigue la cámara rodando por todo el maravilloso entorno. Llega hasta la orquesta. Pasa de músico en músico.  Los románticos violines… Los gigantescos bombos... Las estridentes campanas, que se anteponen de tanto en tanto, para recordarnos que todavía no hemos dado el viaje final.  Y… el muy oscuro fondo negro de los elegantes y costosos smokings usados por los ejecutantes -que imprimen  al evento belleza, formalidad y trascendencia- nos confirma que estamos de vuelta a la tierra.  Lujo y dinero se hacen visibles. En la imagen del palacio. En los elegantes trajes de los músicos y de los espectadores. En la gigantesca y bien provista orquesta. En el brillo de los instrumentos… Súbitamente, la cámara se posa en el director de la orquesta… ¡Dudamel…! Ya no fue que percibimos que estábamos en la tierra de aquellos a quienes les sonríe el éxito. Súbitamente recordamos que estábamos en Venezuela y detrás de una pantalla de televisión. Recordamos que no hubo tal viaje al paraíso. Y… de golpe… recordamos los jóvenes asesinados. Y no sólo estos ocurridos en los últimos tiempos que tanta atención mundial han traído. Todos aquellos ocurridos -miles- como consecuencia de esta mezcla de odio e intransigencia que se ha apoderado del país. Recordamos a los jóvenes que han tenido que abandonar su hogar -miles también-. Muchos de ellos muy exitosos en tierras ajenas, como Dudamel. Otros no tanto. Probablemente las mayorías de jóvenes que huyeron a la carrera están todavía viviendo las carencias propias del desempleo y la ilegalidad, junto con los dolores del desarraigo. Son los jóvenes las grandes víctimas. Los niños también. Aquellos que por ser muy pequeños todavía viven en Venezuela. Esos que por las noches, antes de acostarse a dormir, les preguntan a sus madres por el número de muertos habidos en la marcha de protesta de ese día. Preparándose para el porvenir…de odio e intransigencia… Es el autoritarismo, el que se impone. Esa visión que ha invadido todos los espacios y que no acepta opinión en contario. Es la visión de quien ejerce el poder, entendiendo por ello, la potestad para aplastar con saña y complacencia toda disidencia, a toda opinión contraria y con ella, toda iniciativa individual  -y colectiva-. Y no sólo estamos hablando del poder político. Ese autoritarismo es visible en muchas de nuestras organizaciones ¡Hasta en las asociaciones de vecinos!... Es también la obligación impuesta a aquellos cercanos al “poder” de aplaudir el aplastamiento de la opinión contraria. De cerrar filas tras él. Legitimando la actuación despótica. Y legitimando al déspota. Combo de marionetas espeluznantes capaces de aplaudir -llegadas las circunstancias requeridas- acciones de violencia inaudita. Es la negación de la democracia en lo más profundo de su significado. Fenómeno que no es nuevo en Venezuela pero que creíamos propio de las etapas de barbarie ya superadas. La Inquisición y el descuartizamiento “en vida” eran los recursos utilizados ante la disidencia en los tiempos en que “austríacos” y “venezolanos” convivíamos en un único territorio [2]. Tiempos que se extendieron hasta el año 1700. Y también después, durante el tiempo en que los Borbones gobernaron nuestro país. Estas líneas me llevan directamente a la pregunta: ¿En 1810 cayó el poder totalitario y absolutista que reinaba en Venezuela? ¿Hemos acabado con la Inquisición? O ¿Es el ejercicio de ese poder totalitario y absolutista heredado, inquisidor y aniquilador de la iniciativa individual y colectiva, el “derecho adquirido” de cada nuevo grupo que logra tener acceso al gobierno?



[1] El palacio, junto con sus jardines, fue nombrado Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en 1996.

[2] Los Habsburgos, familia austríaca que gobernó sobre la Capitanía General de Venezuela hasta el año 1700.

¿Hay valores espirituales en el capitalismo?

 por Karin van Groningen

@KGroningen

 

¡Una nave espacial! -han dicho algunos- ¡Una gota de agua gigante, dorada y fulgurante bajo los rayos del intenso sol! -han dicho otros- ¡Espectacular obra de arte! -dijeron también algunos-. Fueron las frases de admiración expresadas al observar un automóvil. Reluciente, aerodinámico, colmado de adelantos tecnológicos, de lujos y de detalles estéticos ¡El más soñado de los automóviles! ¡Y el más veloz! Pero… sorprendentemente, esta maravilla se desplaza obedientemente por las calles del llamado primer mundo. Muy distinto a lo que pusiese esperarse de un vehículo cuyo dueño probablemente sea un gran magnate a quien muchos le atribuimos la desobediencia a la ley. Sí, es una máquina obediente ¡Apegada a la ley! Y a las regulaciones del tránsito. Y… para mayor sorpresa, es también una máquina compasiva, particularmente, con los transeúntes más frágiles -peatones y ciclistas-.

La maravilla antes descrita es el producto alcanzado por una empresa automovilística alemana, la BMW. Sus dispositivos automáticos aceleran el vehículo o lo frenan al “leer” la señal de límite de velocidad ubicada en la calle. O, la señal que informa sobre el espacio mínimo legal entre cada vehículo. Sus focos de luz giran paulatinamente conforme acata un aviso de cruce -y en sintonía con ellas, también lo hacen sus espejos retrovisores-. Se detiene en el acto, al detectar a un ciclista próximo o a una persona, inclusive si esta es de baja estatura, como un muy pequeño infante. Ni hablar de semáforos y barras de desviación de calles y caminos. Todas las señales son acatadas con fervor. 

¡Tremendo logro de la empresa automovilística! Pero no sólo de ella. Si a ver vamos, es la resultante de una interacción armoniosa entre la empresa, el ciudadano y el Estado. La primera, aporta al vehículo su capacidad productiva y la investigación científica que se encuentran en la base de las nuevas tecnologías. El Estado proporciona normas claras y pertinentes y, las señales de tránsito requeridas, convenientemente ubicadas en calles y avenidas, activadas y bien mantenidas. Y el cliente hace suyo un producto -punta de lanza tecnológica- que le asegura las más altas velocidades, la seguridad, la belleza y la comodidad máximas, pero que a la vez, lo convierte en un ciudadano obediente de la ley, en el más obediente de entre aquellos que transitan por las calles. Esa armoniosa interacción entre Estado, empresa y ciudadano,  frecuente en las sociedades capitalistas del primer mundo -probablemente  sea una de sus características-   es, sorprendentemente, el resultado de la aceptación de un dogma religioso. De hecho, por contradictorio que pueda sonar, el nacimiento y desarrollo del capitalismo, es consecuencia de la plena aceptación de los valores aportados por un dogma religioso.

El valor del trabajo acucioso, intenso y transformador asumido como una vocación y dedicado a construir un mundo mejor, es parte sustantiva de ese dogma religioso. También lo es, el valor de la obediencia. Nos estamos refiriendo a la ética que produjo la Revolución Industrial y el desarrollo del capitalismo. Aquella que nació de la revolución del cristianismo que inició Martín Lutero (1)  y cuyo desarrollo estuvo en manos de Juan Calvino (2).

Aceptar la misión de trabajar obedientemente en el mundo profano para la glorificación de Dios (vocación), fue llamada por el sociólogo alemán Max Weber (3) ascetismo (4) intramundano.  Y desde esta óptica, todas las vocaciones (léase: ocupaciones) -desde los comerciantes hasta los políticos- son santas. No solamente aquellas dedicadas “al servicio a Dios”. Y… todas las personas pueden ofrecerle su trabajo y vivir sometidas a su mandato divino. Desde esta óptica también, el trabajo humano -individual y comunitario- adquiere una dignificación superior. En pocas palabras, “la ética calvinista, resultó en un conjunto de valores espirituales que exaltan una ética de trabajo esencialmente afín con la mentalidad económica que requiere el desarrollo del capitalismo” .(5)

El ciudadano resultante del acatamiento de la ética calvinista es un hombre “santo” por aceptar vivir dentro del mundo secular -en medio de sus grandes problemas y contradicciones- pero en obediencia a los mandamientos divinos. Vive una vida familiar y adquiere un empleo secular, creativo y productivo, pues para los calvinistas, el mundo profano no es la maldición.  Lo es, el mal que habita dentro de él -la negligencia, la intemperancia, la mentira, el fraude, el libertinaje, la usura (6) y los lujos privados-. El trabajo dedicado, asumido como una vocación, aleja los demonios. Los ciudadanos “libres y honrados” que están en la mente de Calvino, son obedientes  de la ley divina y de las leyes mundanas, puesto que ambas muestran lo que se espera de los hombres, doblegan la maldad que existe entre ellos y los capacitan para comprender y encarnar aquello que es la voluntad general libremente establecida entre los seres humanos.

¡El infierno! ¡La condena eterna a los más horrorosos dolores! ¡El fuego abrasador que jamás termina! ¡Los descarnizados castigos! Esas eran las imágenes en la mente de los calvinistas, transmitidas exitosamente por sus pastores, que sólo el trabajo duro, dedicado y concentrado ayudaba a manejar ¡El trabajo aliviaba la angustia! Esa gran angustia producida por una vida marcada por la aterradora ignorancia -nadie podría saber nunca jamás si iría al infierno-. Dios, ese ser distante, jamás lo comunicaría ¡Y los hombres nada pueden hacer para ganar el cielo! Sus destinos están ya decididos implacablemente. No hay ritos, ni mandamientos religiosos que puedan cambiar sus destinos eternos. Ni perdones entregados por ministros de Dios. Es la predestinación: la elección que ha hecho Dios desde los inicios del mundo de quienes habitarán los infiernos y los cielos por toda la eternidad ¡Nada la va a cambiar! Lo único que puede hacerse es alejarse de la maldad que hay en el mundo, de aquello que pueden ser señales de la condena eterna -la negligencia, la intemperancia, la mentira, el libertinaje, la usura y los lujos privados-. Y lo contrario también es cierto: lo logros derivados de ese trabajo tesonero pueden ser señales de la salvación eterna. Este es el dogma que fue y sigue siendo ampliamente compartido y fervorosamente acatado por los miembros de las sociedades del norte del hemisferio occidental -Tony Blair, Primer Ministro del Reino Unido dijo al final de su mandato, que él había actuado siempre según sus creencias religiosas-  aun cuando resulta válido sostener que sus elementos religiosos han sido desvirtuados ampliamente. De hecho se ha sostenido que “Lo que Calvino no logró intuir fue que el ascetismo intramundano que se concreta en una ética del trabajo industrioso diera vida a un espíritu de codicia y a un sistema de ganancias obtenidas  por la explotación de los humanos”.[1]  Sin embargo, la ética del trabajo individual calvinista -originalmente orientada hacia la búsqueda intensa de la gloria de Dios- aun cuando hoy en día pueda estar despojada de sus elementos espirituales y religiosos, continúa propiciando  -como lo hizo desde sus inicios- un auténtico compromiso con el trabajo personal y una ética de la responsabilidad individual. Valores que, aceptados fervorosamente  por masas humanas cada vez más grandes, activan el motor de la ACCIÓN TRANSFORMADORA que guía a lo que hoy conocemos como el primer mundo.

A estas alturas surge inevitablemente la pregunta: ¿La condición de tercermundismo de nuestra sociedad venezolana, está condicionada por valores éticos? ¿Los conocemos?

También sería válida otra pregunta: ¿Es acertado esperar una TRANSFORMACIÓN SOCIAL RADICAL derivada de la simple voluntad individual -o de la de un pequeño grupo- expresada en leyes y decretos particulares o incluso en una nueva constitución “refundacional”, sin que exista un sustrato valorativo ampliamente compartido y fervorosamente cumplido que sirva de motor catalizador de la transformación esperada?

 

[1] Martín Lutero, monje alemán, protestó en el año 1517 contra el engaño que el Papa le hacía a los cristianos con la venta de  “indulgencias que les abrirían las puertas del paraíso”. La violenta reacción de la Iglesia se explica por las gigantescas pérdidas de ingresos derivadas de esa protesta. Lutero fue excomulgado, sin embargo, sus elocuentes y persuasivos textos crearon muchos seguidores en toda Alemania, dando origen posteriormente a la fragmentación de la cristiandad.

[2] Juan Calvino: teólogo nacido en Ginebra en 1564, considerado como uno de los padres de la Reforma Protestante.

[3] Max Weber (1864-1920) En su libro: “La ética protestante y el espíritu del capitalismo” se interroga por el origen de la mentalidad capitalista moderna, enemiga y vencedora del tradicionalismo. Concluye en que tal mentalidad procede del modo de vida generado por el protestantismo de raíz calvinista, que redundó en una racionalización que convirtió al mundo en un objeto de cálculo, explotación y dominación. https://www.casadellibro.com/libro-la-etica-protestante-y-el-espiritu-del-capitalismo/9788420669465/1967790

[4] Ascesis: entrenamiento físico.  Reglas y prácticas encaminadas a la liberación del espíritu y el logro de la virtud. RAE

[5] Ver: Cervantes Ortiz, Leopoldo: La ética calvinista: una introducción a sus aspectos teóricos y prácticos. Teología y cultura, año 4, vol. 8 (diciembre 2007) ISSN 1668-6233 http://www.teologiaycultura.com.ar/arch_rev/vol_8/4_etica_calvinista_leopoldo_cervantes.pdf

6] Usura, entendida en su acepción de ganancia, fruto, utilidad o aumento que se saca de algo, especialmente cuando es excesivo. RAE    



[1] Ver: Cervantes Ortiz, Leopoldo: Ob. Cit.

“Habrá sangre”

o la relación disfuncional de la nación con el gran capital  y los recursos naturales

 

“Habrá sangre” (1) , es el nombre de la película de Paul Thomas Anderson que muestra los inicios salvajes y sangrientos de la explotación petrolera en los Estados Unidos.  “Es una película oscura e intransigente”. Es un retrato épico del espíritu emprendedor de un hombre solitario, de un pionero que trabaja incesantemente cortando la roca con su piqueta. Trabajo inclemente -de sol a sol-  que provee la materia prima para múltiples negocios -para los más grandes negocios del planeta- entre ellos: combustibles para el transporte mundial,  gasoil para los sistemas de electricidad y calefacción de todo el mundo, asfaltos para sus carreteras y también las bases para la industria química y la del plástico. Sus productos finales inundan la vida cotidiana del siglo XXI, proveen bienestar y elevan las horas de ocio, en particular de los habitantes del llamado primer mundo. El trabajo con el petróleo, sin embargo, es un trabajo sucio que destruye el entorno y los recursos naturales actuales y compromete el futuro, provocando los desastres naturales masivos que han predicho los científicos. La modificación de la vida animal y vegetal producto de las grandes emisiones de gases CO2 a la atmósfera por parte de vehículos y de las chimeneas de las grandes empresas industriales. La muerte de la fauna marina producto de la contaminación de las aguas provenientes, fundamentalmente, del mal manejo de bolsas plásticas y del lavado de ropas hechas con materiales sintéticos, por nombrar sólo dos de los muchos desastres que han sido anticipados. El trabajo con el petróleo es también, un trabajo sangriento e inhumano que realiza el protagonista de la película, en un gigantesco yacimiento petrolero existente en el subsuelo de un rancho familiar que le ha comprado a quien será su más implacable enemigo, océanos de petróleo subterráneo que finalmente, lo hacen multimillonario .(2)

 

En “Habrá sangre” se observa a un hombre solitario -dueño de la tierra superficial y de los yacimientos que se encuentran en su subsuelo- que se mueve entre muchos otros pequeños propietarios igual que él, en lo que es la muy fragmentada propiedad de los yacimientos petroleros de los Estados Unidos; sistema que asegura que los derechos sobre los yacimientos petroleros, se conserven en manos de los particulares. Ellos -los dueños del suelo-, negocian directamente con las compañías petroleras dentro del mercado inmobilario ordinario (igual que una casa, un terreno, un local comercial, etc.). Los términos y las condiciones convenidas (3) , se registran, como cualquier propiedad inmobiliaria, en las entidades locales inmobiliarias del condado de que se trate. (4)

 

El propietario particular del yacimiento petrolero obtiene importantes beneficios económicos por períodos muy prolongados. (5) Sin embargo, los beneficios del sistema fragmentado de propiedad,  son también para la nación, puesto que su disponibilidad de terrenos con subsuelos petrolíferos a gran escala, permite la instalación de decenas de miles de compañías petroleras. Las grandes corporaciones del petróleo con miles de empleados se encuentran entre ellas, pero también empresas medianas e incluso hay aquellas integradas por una sola persona. Y es que la voluntad del propietario puede ser ganada por una empresa mediana o pequeña debido a que ellas le aseguran el uso de sus propiedades y no las de sus vecinos, posibilidad que se presenta cuando las grandes corporaciones adelantan actividades de explotación petrolera en grandes extensiones de territorio. La ausencia de burocracia propia de las pequeñas empresas, ofrece ventajas al propietario del yacimiento, debido a la mayor rapidez y fluidez en la negociación.  El sector laboral nacional se beneficia particularmente como consecuencia del incremento de la oferta de empleos derivado de la multiplicidad de empresas y negocios creados. Y, los ingresos públicos se ven muy favorecidos con los aportes impositivos que deben pagar los propietarios de los yacimientos, las empresas petroleras y los trabajadores. Ingresos que se maximizan, debido a la rapidez  y facilidad con la que se negocian los proyectos de exploración y explotación petrolera, entre partes altamente motivadas a llegar a acuerdos y con escasas opciones para la corrupción. (6)

 

En contraste, el sistema de propiedad de los yacimientos petroleros en Venezuela la concentra en un propietario ÚNICO.  En el pasado, el rey de España, quien representó a los regímenes despóticos de la península ibérica durante los siglos XVI, XVII y XVIII (7) y ejerció  un monopolio comercial sobre los productos intercambiados entre la Capitanía General de Venezuela y Europa. En el siglo XIX, la república pasa a ser la propietaria de las minas metálicas y no metálicas, copiando la legislación adoptada en 1810 por el autocoronado emperador, Napoleón Bonaparte (8) . Ya en 1829 Simón Bolívar adopta también el sistema del propietario único representado por la república, durante el ejercicio de su cargo como Presidente de la Gran Colombia (9) . En la legislación vigente, que incluye la nueva Constitución Nacional promulgada en el año 1999, ese propietario único -que es el Estado nacional-  presenta un aditivo adicional: su incapacidad para vender la propiedad de los yacimientos. Es así como el Estado nacional, puede asumir directamente su explotación o puede hacerlo mediante empresas mixtas. Empresas que, dadas las características de la Administración Pública Nacional, deben negociar con un aparato público altamente burocratizado, escasamente motivado y con amplias posibilidades para la corrupción, que adicionalmente demanda largo tiempo -años de negociación- y recursos humanos especializados en ramas muy diversas y de alto costo en el mercado laboral, además del pago de las costosas actividades de exploración e investigación previas a toda negociación. Condicionantes estas que sólo pueden ser llenados por la gran empresa capitalista. En consecuencia, el sistema de propiedad única de los yacimientos petroleros venezolanos propicia la actuación de la gran empresa capitalista, dando origen a lo que podría llamarse una relación disfuncional de la nación con el gran capital. Igual relación disfuncional existe con los recursos naturales del país -esos que también son del planeta-.

 

Esta situación nos obliga a preguntar:

¿Los sustanciosos beneficios económicos obtenidos por un país del negocio petrolero justifica la destrucción definitiva y radical de su entorno y de sus recursos naturales?

O, también podríamos preguntar: ¿La modalidad del negocio petrolero a ser utilizado en un país, base de los más grandes negocios del planeta, debería estar apoyada en una evaluación de los beneficios que efectivamente llegan a sus ciudadanos?

 

[1]  “There will be blood”,  película del año 2007

2. There will be blood: The Guardian. Londres.

https://www.theguardian.com/film/2008/feb/08/paulthomasanderson.drama

3. Pueden negociar por separado los derechos sobre el suelo y el subsuelo.

4. Ver: Mineral rights ownership – what is it and why is it so unique in the USA?

http://www.ieneurope.com/pdf/Mineral.pdf

5. Las empresas petroleras le pagan regalías (royaltys), entendidas como un pago mensual, en efectivo de parte del  petróleo que se extrae.

6. Ver: Mineral rights …: Ob. Cit.

7. “Sin separarlas de mi Real Patrimonio, los concedo a mis vasallos, en propiedad y posesión, de tal manera que puedan venderlas,… o de cualquiera otra manera enajenar el derecho que en ellas les pertenezcan…”. Ordenanzas de Minería para la Nueva España (México), promulgadas por el rey Carlos III, en vigor en la Intendencia de Venezuela según Real Cédula de 27 de abril de 1784. Ver: Mora Contreras, Jesús: El derecho de propiedad de los hidrocarburos en Venezuela: su origen y tradición legal. Rev. Venez. de Econ. y Ciencias Sociales, 2002, vol. 8 nº 2 (mayo-agosto), pp. 219-235   http://iies.faces.ula.ve/investiga/jmora/derprophidvzla.pdf

8. Ver: Mora Contreras, Jesús:  Ob. Cit

9. … las minas…corresponden a la República, cuyo gobierno las concede en propiedad y posesión a los ciudadanos que las pidan,…". En ese primer artículo, el Libertador decreta no sólo que las minas corresponden a la República, sino que el "gobierno las concede en propiedad y posesión a los ciudadanos que las pidan"… En otra Resolución firmada el 2 de agosto de 1825, Simón Bolívar, considerando "que sobre el gobierno de la República gravita una inmensa deuda" y "que debe procurar el gobierno por todos los medios posibles la extinción de la dicha deuda" decretó "que las minas se arrienden o se vendan en público remate de cuenta del gobierno adjudicándose su valor a los acreedores del Estado en pago de sus créditos calificados". Ver: Cordeiro; José Luís. http://www.eluniversal.com/noticias/opinion/simon-bolivar-petroleo_35976

 

Es el Guernica una representación

del pasado?

 

kavege@mail.con    @KGroningen

 

El Guernica de Picasso (1)  constituye la representación “fotográfica” más dramática de la muerte y la desolación ocurrida a pueblos enteros, en su intento por producir un orden social más igualitario y justo. Y, no se trata sólo de un lienzo magistralmente manejado. Las grandes masas humanas cuando hacen su aparición en el escenario mundial (2)   amenazando con destruir el aristocrático orden político y económico existente, desatan descomunales fuerzas en su defensa. Esa feroz reacción da como resultado la muerte -también en masa-. Basta recordar la Guerra Civil española y la Primera y Segunda Guerras Mundiales. Una de las razones que explican la muerte -en masa- de seres humanos, es su uso como útiles herramientas de guerra –al igual que la pólvora, los cañones, los aviones y las naves de la armada-.

En España, la amenaza representada por los gobiernos de izquierda que tuvieron lugar durante la llamada Segunda República (1931) (3)   , provocaron la huida del rey Alfonso XIII y  ataques a la Iglesia, a la aristocracia terrateniente y al ejército, los grandes poderes de la época. La portentosa reacción de la derecha, en su defensa y en defensa del voto popular atribuido a las izquierdas por una “desequilibrada ley electoral” (4)   , se materializa en el fallido golpe de Estado de 1936 (5)   , que desemboca en una guerra civil. El atraso cultural de las grandes masas analfabetas y desempleadas españolas, contribuyó a su dispersión entre los dos polos de intereses en conflicto. La pérdida de vidas humanas fue masiva y dramática.

En Alemania, las crecientes masas humanas totalmente alfabetizadas desde el año 1820, compuestas por trabajadores industriales urbanos, se inclinaron también hacia las izquierdas, pero de forma masiva, sin dispersión alguna. Demandaban derechos y libertades. La reacción de la amenazada monarquía (6)    -rey Guillermo I emperador de Alemania y rey de Prusia- y de la aristocracia terrateniente representada por el canciller imperial y primer ministro de Prusia, Otto von Bismark, fue la ceder a las demandas –pero de manera simulada-. Las crecientes mayorías obtenidas por los trabajadores en las elecciones parlamentarias, casi por arte de magia, se diluían a  favor de estruendosas victorias del 15% de los electores prusianos  (7)  -masculinos, militares, más ricos y conservadores-, quienes terminaban eligiendo al 85% de los delegados. Esa aristocracia “fortalecida” políticamente, también se fortaleció económicamente, y lo hizo de manera portentosa durante la depresión mundial del año 1873. Si bien los trabajadores experimentaron un sensiblemente incremento del empleo, del salario (8)    y de su calidad de vida, deteniéndose la emigración de alemanes hacia el norte y sur América que la depresión produjo en sus inicios, las políticas económicas autoritarias adoptadas para hacerle frente, concentraron esfuerzos, trabajadores y capitales en manos de esa clase aristocrática prusiana (9)   . Rápidamente pasó a dominar prácticamente todos los mercados continentales, convirtiéndose en el gran coloso industrial  (10)   y en el dolor de cabeza no sólo de las grandes masas de trabajadores demandantes de mayores libertades políticas, sino de los países vecinos y de todas las potencias occidentales, las que  -en consideración también a las victorias del ejército prusiano- modernizaron sus ejércitos, según el modelo alemán y formaron alianzas defensivas, para que, en caso de un nuevo conflicto bélico, Alemania estuviese aislada.

Se ha argumentado que en ese escenario de conflicto interno y externo inminente, la poderosa elite aristocrática y militarista alemana, optó por  la entrada en la guerra (1914), para, por un lado, anexar territorios que les permitiesen solventar su carencia de recursos naturales con los cuales no sólo apuntalar su ya muy importante desarrollo industrial, sino solventar su aislamiento territorial, situaciones  poco recomendables para el caso de una guerra de desgaste –como la que efectivamente sobrevino- y por el otro, para fortalecer su debilitado apoyo político interno, anexando simpatías entre los trabajadores industriales, quienes embriagados de patriotismo ofrecieron sus vidas olvidando todas sus diferencias internas.

La derrota alemana, las grandes carencias derivadas del obligado pago de los costos de la guerra y muy en particular, las gigantescas pérdidas humanas, provocaron el desmoronamiento del joven imperio alemán y el nacimiento de la república . Una república que continúa favoreciendo a la antigua clase poderosa, por lo que pierde rápidamente el apoyo inicial de las masas trabajadoras urbanas, las que a su vez -huyen de la izquierda- al evaluar los graves desmanes cometidos por los socialistas durante la  revolución rusa recientemente ocurrida. El “Tercer Imperio” bajo el mando de Adolf Hitler (12)   , que sucede al colapso de la república, marca un hito en la historia de la humanidad, por su fuerza destructiva y por la pérdida de vidas humanas. En este punto y frente a las actuales amenazas en muchas sociedades como Corea del Norte o del mal llamado Estado Islámico, cabe preguntarse: ¿Se repetirá en el futuro la muerte en masa de seres humanos usados como arma de guerra para la defensa de los intereses particulares de una élite política y económica enquistada en el poder? También resulta interesante preguntarse: ¿Qué hubiese pasado en Alemania si los líderes en el poder con una actitud menos autoritaria y militarista, en vez de optar por la guerra hubiesen optado por la paz, permitiendo la participación política de los trabajadores y, mediante la negociación diplomática, hubiesen abierto las redes internacionales necesarias para la provisión de los recursos naturales de los que carecía? O también: ¿Se hubiese producido la guerra civil española de haberse integrado el parlamento del ´36 con una representación más genuina del voto popular?

 

1.  Año 1937.

 2.  En Europa y en los Estados Unidos (siglo XIX) debido al acceso a mejores alimentos y medicinas producto de los sistemas de producción desarrollados durante la Revolución Industrial.

3.  Sistema de gobierno que se instaura a partir de unas elecciones municipales que se convierten en plebiscitarias, en las que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), obtiene la mayoría.

  4. En las elecciones de 1936 el Frente Popular ganó por un estrecho margen de aproximadamente el 1,5 por 100 del voto popular, pero la desequilibrada ley electoral republicana le dio una mayoría parlamentaria decisiva, con cerca del 60 por 100 de los escaños, que fueron para la izquierda republicana y los socialistas. Ver: Payn, Stanley: 1936: Victoria del Frente Popular.  El Mundo.

http://www.elmundo.es/grafico/la-aventura-de-la-historia/2016/02/15/56c2165e22601d12128b4599.html

5.  Golpe de Estado promovido por militares: Mola, Franco y Millás Astray,  quienes habían designado a Sanjurjo como jefe del Estado para el momento de llegar al poder, líder carismático que al poco tiempo muere en un accidente en la avioneta en la que viajaba.

6.  Imperio alemán (1871-1918), que surge de un acuerdo entre los gobernantes hereditarios de los estados de Bavaria, Baden, Hesse-Darmstadt, Württemberg y  de la Confederación de Alemania del Norte liderada por Prusia.

  7. Prusia, el estado con mayor influencia en todo el reino, cuyo ejército había provocado la unificación de Alemania y gozaba de gran influencia y prestigio dentro del imperio, al igual que en el resto del mundo.

  8. El ingreso per cápita nacional subió de 352 a 728 marcos durante la vida del imperio y se obtuvieron reivindicaciones sociales tales como una significativa reducción de las horas de trabajo anuales.

  9. Alemania pasó a ser la tierra  de la gran industria moderna, de la gran agricultura intensiva, de los grandes bancos y del gran gobierno.

  10. En 1870 Gran Bretaña producía alrededor del doble de acero que Alemania. En 1893 la superó y para  1914 Alemania ya producía más del doble de acero que Gran Bretaña. Igualmente, en 1873 Alemania exportaba sólo un 33% de productos terminados. Para 1913, alcanzaba el 65%.

  11. La República de Weimar  período político con aspiraciones democráticas comprendido entre 1918 y 1933, tras la derrota del país en la Primera Guerra Mundial.

  12. Das Dritte Reich (1933-1945), fue la denominación Nazi al gobierno de Adolf Hitler, que proviene de considerar al Sacro Imperio Romano Germánico, como el Primer Reino y al corto Imperio Alemán, como el segundo Reino.

"El hombre nace libre y en todas partes está encadenado…”

La meritocracia y Rousseau

 

 

La frase inicial  alude a las palabras usadas por Jean-Jacques Rousseau (1)  en -El Contrato Social- (2) , uno de los libros que cambiaron la historia de la humanidad. El pensamiento de este filósofo influyó sobre los movimientos revolucionarios ocurridos desde  finales del siglo XVIII hasta prácticamente nuestros días: la Revolución francesa, las revoluciones por la independencia de las colonias españolas ocurridas durante el siglo XIX, y, en la medida en que influyó sobre el pensamiento de Karl Marx,  la revolución comunista ocurrida en Rusia durante el siglo XX, además de los múltiples movimientos mundiales de la izquierda revolucionaria.

La libertad, la igualdad y la fraternidad, son los valores perseguidos por los revolucionarios franceses de finales del siglo XVIII, que han sido plasmados en todas las constituciones de Occidente, como la base mínima para asegurar la convivencia social. Esos valores nacidos del pensamiento de Rousseau, han inspirado también a pintores, músicos y poetas románticos que han quedado por siempre grabados en la memoria de la humanidad. Genios como Francisco de Goya, Johann Wolfgang von Goethe o Ludwig van Beethoven, cuya Novena sinfonía o Himno de la alegría y canto a la hermandad,  ha sido elegida como portadora del “mensaje de la Tierra al más allá” .

En el siglo XXI esos valores han sido olvidados por los llamados países del primer mundo, según se ha sostenido. Olvido atribuible a sus grandes empresas capitalistas privadas, pero también a sus organizaciones públicas, orientadas ambas, a la excelencia e integradas por un grupo de individuos que sobresalen entre los demás por sus muy elevados méritos. La meritocracia, como es llamado este fenómeno, persigue la eficiencia en el logro de los objetivos, mediante el uso de tecnologías altamente productivas. Su existencia se funda en la captación de los mejores “cerebros”. Los exámenes para el ingreso, el ascenso o la degradación jerárquica de personal, su capacitación y entrenamiento, la reubicación de funcionarios de un departamento a otro, el aumento o degradación en  ingresos e incluso su retiro, han sido también herramientas útiles para su creación y fortalecimiento. En este momento preguntamos: ¿vulnera la meritocracia el derecho a la igualdad de todos frente al Estado y frente a su sociedad?  Todo lo contrario. Es su garantía –nos responde Rousseau- en la entrevista imaginaria que hemos procedido a realizarle ¿En mi visión –continuó hablando Rousseau- la desigualdad apareció cuando los hombres se asociaron con otros hombres. Antes de ello eran solitarios, felices y libres, esos hombres de los primeros tiempos. Después de ello, se convirtieron en seres corruptos movidos por sus intereses personales. La desigualdad –nos dice-  es producto de un largo proceso por el cual, los hombres abandonaron su estado natural de inocencia y se transformaron en seres orgullosos, donde cada persona desea ser mejor que las demás. La propiedad privada que luego sobrevino, terminó de agravar el conflicto de intereses entre los hombres y la desigualdad social y fue en ese momento en que se necesitó de una ley para establecer un equilibrio entre la igualdad que la naturaleza estableció entre los hombres y la desigualdad que han instituido entre ellos mismos [nótese que Rousseau no vivirá para ver la connotación negativa que su visión de la propiedad privada producirá sobre Karl Marx y Vladimir Ilich Lenin]… ¡La sujeción voluntaria a una ley es un ejercicio de libertad!  -dijo con fuerza-.  El individuo puede someterse voluntariamente a una ley y también lo puede hacer un colectivo -agregó- ¿Es lo que usted llamó, la voluntad general que puede estar representada en un contrato social? Exacto –respondió-. La gente se somete voluntariamente a unas leyes y a un Estado gestionado por las mejores mentes, aquellas capaces de establecer un equilibrio entre los intereses contrapuestos de los hombres “obligándolos” a ser iguales. Las mejores personas elegidas entre los ciudadanos, deben ser colocadas en las más altas posiciones de autoridad -nos continuó diciendo Rousseau en esta entrevista imaginaria- recordando que Platón siempre creyó que una sociedad justa era aquella en la que cada uno estaba en su  justo lugar. Lo contrario supondría una equivocación del colectivo que daría origen a regímenes despóticos que agravarían los conflictos entre los hombres. Para finalizar  la imaginaria entrevista, Rousseau señaló: los principios de la meritocracia utilizados en las empresas privadas y en el aparato público en los países del primer mundo para asegurar el éxito en su gestión y una sociedad más igualitaria, se encuentran en consecuencia, en clara sintonía con mi pensamiento, con los principios y valores que dieron origen al grito de “Libertad, igualdad y fraternidad” y con el sistema de libertades individuales que sobrevino. De inmediato nos asaltó otra incógnita que no dudamos en planteársela: ¿Por qué en  los países del primer mundo usan el criterio del mérito y la excelencia para la gestión de sus empresas privadas y públicas y no lo usan para la selección de los candidatos a ocupar el puesto más elevado, aquel ubicado en la cúspide organizacional, me refiero al cargo de presidente de la república o el del primer ministro? De hecho sí lo usan –respondió rápidamente- basta ver los casos de Theresa May, Primer Ministro de la Gran Bretaña graduada en la Universidad de Oxford e hija de un clérigo de la iglesia anglicana, o de la Canciller Federal de Alemania, Angela Merkel, doctora en física de la Universidad de Leipzig e hija de un pastor luterano, y sus logros muy concretos. Me refiero a que no existe una exigencia formal que obligue al uso del mérito para la selección de los candidatos a ocupar esos elevadísimos cargos determinantes en la conducción de una sociedad -agregué-. Esa ha sido la libre decisión del colectivo- concluyó ya levantándose de la silla con una gran sonrisa en señal de despedida ¿Y en los países en los que libremente se han escogido los peores? Insistí tercamente. Ya no me oyó.

 

(1] Filósofo, escritor, teórico político y compositor musical  nacido en Suiza en 1712. Sus obras más conocidas son: el Discurso sobre el origen de la desigualdad (1755) y el Contrato Social (1762).

(2] Ver: Rousseau, Jean-Jacques: El Contrato social. Traducido por Fernando de los Ríos.

http://switch2011.upa.edu.mx/biblioteca/Quincenas%20Literarias%20(DIGITALES)/Rousseau,%20J.%20J._El%20contrato%20social.pdf

[1] Llevado por las naves Voyager 1 y 2  enviadas por  la Agencia Aeroespacial de Estados Unidos (NASA) para explorar el sistema solar. Llevan una “cápsula de tiempo”: un disco recubierto en oro que contiene un archivo de grabaciones de

la diversidad de la vida y la cultura en la Tierra para ser conocido dentro de millones de años por los extraterrestres que lo encuentren. Ver: BBC mundo.  http://www.bbc.com/mundo/noticias/2012/09/120907_ciencia_voyager_disco_oro_wbm.shtml

 

 

 Metrópolis.

 

Metrópolis es una película muda alemana de 1927 de Fritz Lang, una de las grandes películas del cine expresionista  y de la historia del cine mundial. Fue el primer filme considerado Memoria del Mundo por la Unesco.  En ella se presenta una visión futurista de una megalópolis (ciudad-estado) del siglo XXI  (2026) en donde los obreros, que viven confinados en un gueto subterráneo (el corazón industrial de la ciudad), se rebelan contra la clase propietaria poderosa que vive en la superficie en grandes y elegantes rascacielos, disfrutando del estimulante paisaje exterior. Allí el amor termina mediando entre los obreros y la clase poderosa, dando paso a un armónico renacer. «Mittler zwischen Hirn und Hand muss das Herz sein» Lema traducido como: «El mediador entre el cerebro y la mano (fuerza) ha de ser el corazón».

Si salimos de la pantalla grande a la realidad actual, el mundo ha empezado a “achicarse” gracias al avance de la tecnología, apareciendo  una clase propietaria poderosa que traspasa las fronteras nacionales, es decir, una clase poderosa mundial. Ello por contrapartida supone la aparición de una clase desposeída  mundial.

Para las familias poderosas del mundo se están construyendo en el subsuelo del globo terráqueo, unos muy lujosos condominios, con todas las comodidades como para que las familias vivan y desarrollen sus actividades cotidianas sin tener que salir de ellos. Se trata de bunkers totalmente sellados por lo que el confinamiento sería total. Y para evitar cualquier sensación de encierro, los grandes “ventanales” muestran vistas de hermosos paisajes montañosos, playas y azules piscinas en pleno disfrute por parte de acuerpados bañistas.

Ciertamente que los condominios en el subsuelo no parecen ser iniciativas motivadas por la excelencia del entorno, como en los años 20 (1920) lo fueron las afueras de las grandes ciudades. El caso del  New York al que llegó Federico García Lorca es emblemático (junio 1929).  Lo primero que viene en mente entonces,  es un desastre nuclear, escenario en el cual los bunkers-condominios pasan a ser totalmente necesarios. Pero lo otro en lo que también podría pensarse es en las teorías que sostienen que el desarrollo económico actual, se funda en el supuesto erróneo de que los recursos e inclusive el planeta como lo conocemos hoy, son infinitos. Continuar por esta senda, agregan, supondría un suicidio colectivo, puesto que podría llegar el momento en que agotados los recursos, no habría cómo mantener a toda la población mundial. En tales momentos serían las masas de trabajadores las que correrían tras los poderosos recluidos en sus bunkers subterráneos. ¿La Metrópolis de Fritz Lang al revés? ¿Mediaría el corazón entre ambos bandos opositores dando paso a un armónico renacer?

El lenguaje de los artistas y su época.

 

Tiempos modernos es un largometraje de 1936 de Charles Chaplin en el que retrata la sociedad del futuro, como la que aparece en la película Metrópolis (1929)[1] , en donde millones de obreros son desplazados de sus puestos de trabajo por las nuevas formas de producción industrial basadas en los sistemas de producción en cadena. Su protagonista el Pequeño Vagabundo (Chaplin en persona) cuya primera aparición en escena data de 1914,  es un obrero que enloquece tras trabajar en una fábrica durante muy largas y tediosas horas, ajustando tuercas. En su delirio el futuro vagabundo, termina viajando sonriente entre los engranajes de las grandes máquinas. Como consecuencia de ello, pierde empleos y es encarcelado alternativamente hasta terminar en esa suerte de despojo humano que es un vagabundo.

 

El Vagabundo de Charles Chaplin refleja la incapacidad de los sistemas económicos, del siglo XIX y principios del siglo XX, de responder a las demandas de la sociedad de masas. Este fenómeno, el de la sociedad de masas, que aparece por primera vez en la historia de la humanidad, lo hace en la forma de grandes masas humanas más o menos descontroladas, demandantes de alimentos, empleo, mejoras socioeconómicas, calidad de vida y hasta de diversión. Su aparición es consecuencia, de los avances en medicina, en higiene y en la alimentación  y muy particularmente por la aparición de las primeras vacunas, la mejoría en los sistemas de alcantarillado y  manejo de las aguas negras y de una alimentación constante y no fluctuante, dependiente de las cosechas, como en el pasado. Estos avances inciden en una significativa reducción de la mortalidad infantil, de los contagios epidémicos masivos conocidos como la peste, la desaparición de los eventos de mortalidad catastrófica y el aumento de la esperanza de vida.

 

El incremento de la población estimuló en Europa y también en los EEUU, el crecimiento de los centros industriales, sostenidos por el exceso de mano de obra barata derivada no sólo del incremento en los nacimientos y la reducción de la mortalidad, sino de las grandes migraciones del campo a los centros urbanos industrializados  -Es la época en la que aparecen también los grandes y costosos rascacielos y un inhumano hacinamiento-. El incremento de la población estimuló además, la demanda de los nuevos productos que se incorporaban al mercado, dando origen al ciclo económico de oferta y demanda de cuya estabilidad depende la economía de todo país. Es el momento en que nace el capitalismo, con la aparición de lo que serán las grandes fortunas del siglo XX. Es por esos momentos también en que la tradicional división de las sociedades en grupos sociales distintos, pasa a ser cuestionable: los burgueses -pequeño grupo de personas dueños de los medios de producción- y los proletarios -grandes masas humanas carentes de medios de producción, quienes para sobrevivir, tienen que vender su fuerza de trabajo- denunciada por Karl Marx y Federico Engels  en su Manifiesto Comunista [2] .  Igualmente aparece por estos días un lumpenproletariat, alcohólicos, prostitutas y delincuentes, incapaces de “reformatearse” o  “reiniciarse” para funcionar en el nuevo contexto económico y social. Y es aquí en donde entra Chaplin y su Vagabundo.  Pero no es el único artista interesado en denunciar lo que ocurre en su sociedad. Aquí podría entrar también, aun cuando un poco antes, Jonathan Swift, con su pieza maestra de la sátira (1729)[3]  , quien propone un acuerdo económico muy racional para aminorar la pobreza en Irlanda. Presenta las múltiples ventajas de ese  acuerdo para las familias pobres irlandesas y también para los ricos terratenientes ingleses.  Matar a los hijos de los pobres irlandeses y venderlos como alimento a los ricos propietarios ingleses, fue la fórmula propuesta ¡Ricos y gustosos platillos podrían prepararse con esa carne tan blanca y tierna! En la familia también se producirían mejoras. ¡La esposa mejoraría su valor social y económico para alcanzar -con algo de suerte-  el valor de la burra! El impacto social y político de esta obra fue muy importante, y por ella, así como por “Los viajes de Gulliver”, es recordado tres siglos después como un pensador con un filoso ingenio, chispeante humor y aguda crítica social.

 

En 1933 el llamado “arte anclado en la realidad social” fue objeto de exitosa destrucción con el advenimiento del nazismo y luego de este, por el sentimiento de culpa de los alemanes[4] frente al que se rebela apasionadamente Heinrich Böll, pocos años después, con su literatura nacida de los escombros .[5]

 

Entrado el siglo XX y superados los agobiantes problemas económicos en lo que hoy llamamos países del primer mundo, en particular en los EEUU, se dio inicio a una época de gran prosperidad social y económica.  Es ahí cuando aparece el más grande pintor de los Estados Unidos, Jackson Pollock (1945) con una pintura a escala monumental. Esta pintura  representa la “psiquis individual” del pintor, producto en buena parte, de la influencia de Breton y su Manifiesto Surrealista [6]  . Su obra sin embargo, ha sido criticada por estar caracterizada por fuertes “explosiones desorganizadas de energía aleatoria", con “desbordante egocentrismo expresivo”.

 

Estas muy breves reseñas nos inducen una reflexión obligatoria: ¿Son los artistas el fiel reflejo de su alma? O ¿De su época? O mejor permítanme formular la pregunta de manera más precisa: ¿Son los artistas el fiel reflejo de su alma, en tanto y en cuando, se lo permita su época?

 

[1] Metrópolis es una película muda alemana de 1927 de Fritz Lang, el primer filme considerado Memoria del Mundo por la Unesco.

 [2] Karl Marx: sociólogo, historiador y economista. Publicó con Friedrich Engels  El Manifiesto del Partido Comunista (1848), su más celebrado escrito, entre muchos otros.

[3] “Una modesta proposición para evitar que los hijos de los pobres de Irlanda sean una carga para sus padres o para su país convirtiéndolos en un beneficio público” (“A Modest Proposal for Preventing the Children of Poor People from Being a Burthen to their Parents, or the Country, and for Making Them Beneficial to the Publick”). Ensayo satírico de Jonathan Swift, publicado en forma de panfleto en 1729.

[4] La aniquilación de la que fueron objeto las mujeres, los niños y los ancianos  como consecuencia del plan de bombardeo ilimitado puesto en marcha en 1942 por las fuerzas aliadas para derrotar al régimen de Hitler no fue reflejada por la gran mayoría de los escritores alemanes. Guardaron un silencio atribuible al profundo descrédito en el que había caído la sociedad alemana.

[5] La literatura nacida de los escombros,  surge como un instrumento contra “la amnesia individual y colectiva" resultante del ataque de las fuerzas aliadas denominado “plan de bombardeo ilimitado” (1942)  para derrocar al régimen de Hitler,  cuya ejecución duró tres años y permitió arrojar  -sólo por la Royal Air Force- un millón de toneladas de bombas sobre todas las ciudades alemanas acabando con la vida de más de medio millón de mujeres, niños y ancianos. 

[6] Manifiesto surrealista, de André Breton publicado el año 1924.