Cuando emigrar significa reciclarse

Por Gabriela López Mijares

Twitter: @gabrielalopezm

 

 

Me encanta contar las historias de Venezolanos en el mundo, pues cuando se habla de éxito y de pensar en a quién le va bien, se suele medir el triunfo con el status social o la abundancia económica como único parámetro válido de medición. El llamado «triunfo social».

Comprendo y comparto el pensamiento general de que si emigramos de nuestro país es para buscar mejores maneras de vivir y proyectarnos. Sin embargo, también creo, como dice el dicho, que «no solo de pan vive el hombre». Proyección y progreso es igualmente trabajar en función de nuestro bienestar general, de cómo nos sentimos con respecto a nosotros mismos. Es mejorar nuestra calidad de vida que no es solo cambiar de ambiente, de país, de condiciones laborales, sino de la misma manera, salir de nuestra zona de confort que podría haber sido un camino largamente transitado y a veces trillado o gastado, para crecer, atrevernos a romper esquemas, crear nuevos moldes. Romper paradigmas, ataduras, prejuicios, cambiar de carrera.

Triunfar es atreverse, reciclarse.

Esto exactamente es lo que ha venido haciendo Mirian Gutiérrez Medina desde hace 16 años en su recorrido por España.

Mirian llegó a España en el año 2002, dejando a su país en medio del  torbellino del paro petrolero, queriendo darle un vuelco a su vida y reencontrar el rumbo que había perdido en su tierra.

Siempre se dice, no sin razón, que la única manera de crecer es en medio de una crisis pues las mismas nos obligan a reinventarnos, a explorar o incluso a conocer esas facetas o aspectos ocultos de nosotros mismos que no sabíamos que teníamos. A descubrir fuerzas y superar debilidades, a encontrar nuevos rumbos y a pesar de todo, seguir viviendo en donde nos tocó con nuevos o renovados bríos.

Mirian llegó a España como tantos otros inmigrantes venezolanos, con su maleta llena de sueños y esperanzas, a buscarse un lugar donde seguir creciendo. En principio, se planteó lo que muchos inmigrantes hacen: buscar trabajo en su área, que en su caso era el diseño, la publicidad, el marketing, el teatro y las comunicaciones. Pero ante la imposibilidad de encontrarlo en un lapso razonable, comenzó a buscar otros caminos,  dejarse fluir y permitir que la vida la tentara sobre otros flancos.

¡En esa búsqueda, llegó el yoga y la meditación a su vida como una herramienta que la ayudaba a mejor aceptar y asimilar la enorme cantidad de cambios que le habían llegado como en avalancha: otro país, otra cultura, otro ritmo de vida, lejanía de la familia. En síntesis, su nueva realidad.

Sin embargo, en muy corto tiempo, esa disciplina que estaba aprendiendo se convirtió en su día a día y en algo tan preciado y útil, que decidió seguir su formación como instructora de yoga. Así nació su nueva ocupación. Su nuevo trabajo. Su nuevo proyecto.

Hoy día, 16 años más tarde, Mirian agradece al yoga haberle permitido aceptar con alegría todo lo que estaba viviendo y haberla ayudado a insertarse en su sociedad de acogida, haberle enseñado la importancia de lo esencial en la vida y descubrir que todo pasa por la respiración. Descubrió que esta técnica milenaria de respiración, meditación, «stretching» y flexibilidad, es una metáfora de cómo podemos vivir la vida plenamente: con flexibilidad, estirándonos, meditando, siendo maleables pero con criterio propio y viviendo el momento presente. El aquí y el ahora.

El yoga y la meditacion incitaron a Mirian a seguir interiorizando y conociéndose a sí misma. Y esto a su vez la motivó a seguir estudiando otras disciplinas como el pilates, el entrenamiento funcional de CMC (consciencia mente-cuerpo) e incluso la terapia ayurvédica.

Gracias al yoga, Mirian se hizo profesora, entrenadora y terapeuta de todas estas disciplinas.  Disciplinas estas que nunca en su vida pensó realizaría y mucho menos que las enseñaría.

Mirian Gutiérrez Medina se ha hecho su reputación y clientela en los lugares de España donde ha vivido: Granada, Benamocarra y Málaga, entre otras ciudades, especializándose ahora en el yoga terapéutico y en la parte de rehabilitación física y reeducación postural.

Y sus proyectos no paran. Mirian está trabajando en otras especializaciones, proyectos y terapias y su crecimiento continúa. Uniendo mente y cuerpo. Conociéndose, avanzando, aprendiendo.

Su lema es arriba y adelante. Y así va ella: ¡arriba y adelante!

Gracias Mirian, por fluir con la vida y mostrarnos ese camino hacia el interior de nosotros mismos. ¡¡Gracias!!

Quienes quieran saber más sobre Mirian, pueden escribirle y seguirla a su cuenta en Instagram @miriangutierrezmedina

Antonio Sciortino y su fórmula para triunfar en Nueva York

Por : Gabriela López Mijares

 

Twitter: @gabrielalopezm

 

Cuando pensamos en la Gran Manzana, visualizamos el Times Square, el Rockefeller Center y su hermosa pista de patinaje, el Central Park, el Empire State y la Estatua de la Libertad, entre otros símbolos de la ciudad. Luego, imaginamos los casi nueve millones de habitantes que pueblan ese estado, uno de los más costosos de los Estados Unidos y recordamos lo difícil que es abrirse paso en ese conglomerado de gente de todas las nacionalidades. Una auténtica jungla humana.

 Así que pensamos: si es difícil abrirse camino en otro país, mucho más en una inmensa ciudad, tan poblada y competitiva como Nueva York.

 Difícil, sí, pero no imposible. Antonio Sciortino lo logró y lo hizo de manera "natural": con productos naturales.

 Antonio Sciortino, o Tony Sciortino como lo llamamos quienes lo conocemos desde su Venezuela natal, es químico de formación y profesión, con amplia experiencia financiera pues luego de graduarse en la Montclair State University de Nueva Jersey, regresó a Venezuela a trabajar en la empresa de su padre, una casa de cambios en la isla de Margarita, cuando existía libertad cambiaria. Sin embargo, por las razones que todos conocemos, Tony regresa a Estados Unidos en el año 1998 y decide comenzar su propio negocio basándose en sus conocimientos de química y tratando de recrear un emprendimiento familiar de su abuela paterna en Palermo, Italia, quien hacía jabones caseros enteramente con productos naturales, básicamente aceite de oliva y semillas de uvas. Tony retomó esa receta agregando cera de abejas y aloe vera (sábila).

En aquel momento, no existía ese auge y promoción de productos naturales y orgánicos que vemos hoy día, de manera que la empresa era un albur. Sin embargo, Tony creyó en sí mismo y en su intuición, y permaneció apegado a su idea.

Al principio, el laboratorio de Atmosphere Essentials, el nombre de su compañía, era pequeño y contaba con un solo empleado: Tony. Pero él persistió.

Afortunadamente, su idea y sus productos fueron tan bien recibidos que en corto tiempo Antonio Sciortino pudo hacer crecer su compañía y darle trabajo a muchas más personas, con lo cual ayudaba a la economía de su país de adopción mientras ampliaba su laboratorio y su empresa, su línea de productos e incluso los servicios que prestaba. Hoy, después de 20 años de fundada, Atmosphere Essentials y AE Labs no solo crean jabones naturales, sino cremas para la cara y el cuerpo, champú, enjuagues y últimamente hasta productos médicos naturales, hechos a base de hierbas y aceites. Tony Sciortino y sus empresas AE y AE Labs ofrecen desde formulación completa y registro legal de productos, prototipos, embotellado, etiquetado y opciones de envasado; hasta líneas de productos de cuidado de la piel, cuidado del cabello y fragancias orgánicas completamente personalizadas, creadas especialmente para mercados específicos, por encargo. Actualmente incluso crean líneas orgánicas para el cuidado de la piel y el cabello para más de una celebridad, así como para muchos médicos famosos, spas de lujo, hoteles y empresas enfocadas en necesidades específicas; sin olvidar, obviamente, su línea de Productos Orgánicos Atmosphere Essentials (AE), exitosa y galardonada.

Tony cuenta con un laboratorio, equipo de artes gráficas y un equipo de diseño y producción de productos que le ha permitido desarrollar algunas de las mejores líneas de cuidado biológico para la piel y el cabello jamás creadas en esa gran avenida de diseñadores de productos orgánicos para el cuidado de la piel. Además de estos servicios, también ofrece almacenamiento y distribución, así como ventas, marketing y creación de sitios webEn este ultimo lustro AE Labs se ha diversificado con una linea de productos farmacéuticos a base de CBD (aceite de cannabis), el cual está catalogado como el futuro de la industria farmacéutica por sus cualidades analgésicas y calmantes sin efectos secundarios, por su efectividad en el área de la salud como por ejemplo la ayuda en el tratamiento de la epilepsia infantil e incluso de algunos tipos de cáncer.

En síntesis, Antonio Sciortino crea productos orgánicos naturales con su sello de garantía, tanto para AE Labs (Atmosphere Essentials) como por encargo a particulares y grandes compañías o a cadenas de distribución a gran escala tales como Whole Foods y Trader Joe's, con los mismos estándares de calidad en todos los niveles. Atmosphere Essentials trabaja la línea de cuidado y belleza de la piel con las cremas y otros productos anti envejecimiento, cosméticos, y ahora el área de la salud con su línea farmacéutica o médica con estos nuevos productos a base de CBD.

En este camino transitado por Antonio Sciortino y su compañía durante dos décadas, bien podemos decir, sin temor a exagerar, que Tony no solo triunfó en la Gran Manzana, sino que conquistó el mercado norteamericano de los productos orgánicos gracias a su tesón, perseverancia, confianza en sí mismo, disciplina, creatividad, calidad de sus productos, confiabilidad de sus procesos y excelencia en el servicio.

Paisanos como Tony nos hacen sentir el orgullo de ser venezolanos y despiertan nuestra admiración por su labor.

Su historia nos sirve como ejemplo de constancia y dedicación y nos alienta a continuar adelante, apegados a nuestros sueños e ideas creativas.

¡¡Bravo Tony!! ¡¡Sigue adelante con AE Labs!!

La Gran Manzana es tuya y tienes toda una variedad de esencias para seguir creando. El triunfo, en tu caso, es natural.

VENEZOLANOS EN EL MUNDO 

Por: Gabriela López Mijares

@gabrielalopezm

 

Para nadie es un secreto el esfuerzo enorme que están realizando cientos de miles de venezolanos en el extranjero para construirse un lugar. Emigrar necesita grandes dosis de valentía y riesgo. Pero sin duda, la coronación de nuestros esfuerzos no llegaría si al arrojo y valentía de nuestra mudanza, no le agregáramos trabajo constante y perseverancia.

Afortunadamente, son miles los ejemplos de venezolanos que están triunfando en otras latitudes, entendiendo por triunfo no solo el lograr vivir de nuestro trabajo, sino el que ese trabajo sea respetado y reconocido no solo por nuestros congéneres sino por los nacionales de nuestro país de acogida.

En la ciudad de Montreal, donde vivo desde hace 18 años, existe una comunidad ya considerable y numerosa de venezolanos que ha crecido vertiginosamente en este último lustro. La diversidad de la misma ha permitido que se desarrollen diferentes tipos de negocios y empresas, lo que  demuestra que el venezolano es creativo y arriesgado por naturaleza.

Desde que me establecí en el año 2000 hasta este dia, no dejo de ver con asombro cómo comienzan a brillar y proliferar diferentes tipos de comercios venezolanos de toda índole, lo cual no cesa de enorgullecerme.

A la par de esa vena de emprendimiento y negocio, también ha salido a flote ese deseo de no olvidar nuestras raíces y nuestros orígenes. Un punto en común en todas esas empresas de profesionales venezolanos, es la presencia de ese sello venezolano en todo lo que hacen. Esto ha permitido que nos identifiquemos y agrupemos muy fácilmente. Y como socializar es una de las características que más define al venezolano en el mundo, la actividad cultural se ha visto favorecida y enriquecida con la presencia de nuevas asociaciones, fundaciones, organizaciones culturales y festivales.

Hoy quiero hablarles específicamente del Festival Venezuela (FEVE) que tiene lugar en Montreal todos los años  en el marco de los "Weekends du monde" en el parque Jean Drapeau de Montreal.

Para ponernos en contexto, dicho parque es el sitio por excelencia para realizar actividades de reunión y exposición de las diferentes comunidades culturales que hacen vida en Montreal. Allí se realizó la célebre Expo 67 de Montreal y el lugar es un símbolo de grandes eventos.

El Festival Venezuela es el más grande que hasta ahora realiza la comunidad venezolana en Montreal y su primera edición se realizó en el año 2014. Hoy dia, FEVE cuenta ya con cuatro exitosas ediciones, cada vez más concurridas y completas.

El Festival Venezuela es una iniciativa de cinco jóvenes empresarios venezolanos de diferentes áreas radicados en Montreal desde hace menos de una década. Sin embargo, su corto tiempo como ciudadanos no les ha impedido insertarse de cuerpo entero dentro de la comunidad venezolana en Montreal, y en el tejido productivo de su país de adopción.

Esos cinco emprendedores son Berta Hamana, socia y directora de una empresa de envíos y encomiendas, José Francisco Ramos, directivo de una  empresa de seguros a escala nacional, Carlos Thode, director de su propia agencia de marketing, especialista en redes sociales, Ender Calixto, músico, embajador gaitero en Montreal y empresario, y Ademir Cáceres, propietario de una imprenta, son los fundadores de la Fundación Festival vénézuélienne, organización encargada del Festival Venezuela. Estos empresarios venezolanos se conocieron en Montreal y con el background de sus diferentes experiencias y formación en distintas áreas, decidieron unir esfuerzos y formar este fabuloso equipo que dio vida al Festival Venezuela (FEVE).

Como gente de negocios que son, cada uno tiene su área de competencia dentro del equipo, la cual gestiona y coordina a su manera, para un engranaje perfecto del todo. Por ejemplo, Ender Calixto se encarga de todo lo relativo al arte; Ademir Càceres y Carlos Todhe se ocupan de los concesionarios, es decir, de los proveedores de alimentos; José Francisco Ramos maneja las ventas a los patrocinantes del evento y Berta Hamana  se ocupa del vínculo con el parque, es decir, de la producción general del Festival.

En dicho festival se muestra nuestra cultura en sus diferentes facetas: arte, música, gastronomía, comercio e incluso se le da un espacio particular a la solidaridad para con nuestro país de origen, pues en el festival participan fundaciones como "Venezolanos por la vida", que trabajan durante todo el año recaudando dinero e insumos médicos para enviar a Venezuela.

El Festival Venezuela tiene lugar una vez al año, generalmente el segundo sábado de julio, pero el trabajo de preproducción se lleva a cabo varios meses antes, para permitir que cada detalle esté bien cuidado y que el evento sea exitoso.

Cinco personalidades distintas, cinco perfiles de profesionales  diferentes que se complementan para un solo esfuerzo y objetivo común: hacer del Festival Venezuela, FEVE, un evento de calidad que logra unir a los venezolanos en Montreal y mostrar orgullosa y felizmente, como en una gran vitrina, nuestra cultura y costumbres a la comunidad montrealesa.

Aquí se cumple al pie de la letra el viejo adagio que dice: "en la union está la fuerza". Por eso el Festival Venezuela crece un poco cada año. 2018: ¡Mision cumplida! ¡Buen trabajo, muchachos!

No queda más que desear larga vida al Festival Venezuela y mucho éxito a la hermosa diáspora venezolana que hace vida en Montreal. ¡Sigamos adelante!

VENEZOLANOS EN EL MUNDO

Por Gabriela Lopez Mijares

Twitter: @gabrielalopezm

 

 

Emigrar no es fácil y siempre, aun en las mas gratas circunstancias, supone un duelo. Pero tengamos en cuenta que después del duelo viene la reconstrucción.

 

Cuando pensamos en la inmensa diáspora venezolana que habita hoy día en los rincones más insospechados del planeta, se nos viene a la mente la imagen de cientos, miles de personas, cruzando las fronteras de nuestro amado país, a pie por un puente Simón Bolivar que se ha convertido en puerta de escape; o por un aeropuerto internacional donde ese mural de nuestro admirado Carlos Cruz Diez es el último símbolo amable de la tierra que dejamos.

 

Las imágenes y videos de compatriotas pasando vicisitudes se han vuelto cosa tan cotidiana últimamente, que olvidamos los cientos de miles de venezolanos que también están dejando una marca indeleble en otros parajes a causa de una labor impecable como profesionales en muy diversos sectores productivos. Uno de los sectores que más se ha visto beneficiado en otros países del mundo de nuestro talento nacional es el artístico, en todas sus facetas.

Tal como lo hago en mi programa radial sabatino "La Buena Ola" por la Super Stereo 98.1 FM de la isla de Margarita, quiero compartir con los lectores de "El constructor on line" el gran manantial de talento que ha fluido desde nuestro país a diversas latitudes. Estos son venezolanos de los cuales nos enorgullece hablar y que nos permiten manifestar esa alegría y satisfacción que acompaña el sentimiento de pertenencia, como el que nos inspiran los que aún siguen en pie dentro del territorio nacional resistiendo toda circunstancia adversa y produciendo en sus respectivos campos contra todo pronóstico.

 

Hoy quiero hablarles de un artista, creador a tiempo completo, que desde hace 17 años está compartiendo su saber, su arte y su magia como cuentacuentos en Barcelona, España. Se trata de Rubén Martínez Santana, periodista egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV), creador de "Cuentos bajo la sombra" en la UCV en 1984, pionero del movimiento de narración oral en Chile (1993-1994) y del movimiento de grupos de cuentacuentos en Cataluña (2002-2008). Rubén dirige desde 2010 el Festival de Narració Oral de Barcelona, Munt de Mots. Es profesor del programa de formación de narradores orales Atrapa la Paraula, del Consorci de Biblioteques de Barcelona, desde 2002. Ha dictado talleres y conferencias sobre narración oral en la Universidad Autónoma de Barcelona (Primavera 2004 y 2005), la Universidad Jaume I (Mayo 2003), y l'Institut del Teatre (2010).

 

No quiero realizar una simple enumeración de todas las actividades que Rubén Martínez Santana ha realizado en sus más de treinta años de carrera artística, desde sus inicios en Venezuela hasta sus más recientes trabajos en España, pero lo que sí quiero compartir es que Rubén nos ha obsequiado uno de los más exquisitos galardones que se pueden hacer a un país, y es permitirle a quienes lo conocen, que nos relacionen con las características más hermosas de nuestro gentilicio y del ser humano en general: creatividad, adaptabilidad, constancia, perseverancia, disciplina, coherencia, resiliencia, amabilidad, respeto, cortesía y humildad. Estas características, más allá de sus títulos, premios y galardones, que son bastantes, son sus más importantes insignias.

 

Vivir del arte no es sencillo en casi ningún país, sin embargo, la constancia de su acción, su perseverancia y por supuesto, la calidad de su trabajo, le han permitido a Rubén ocupar los puestos que ocupa y marcar pauta en el campo de la narración oral en Barcelona, asunto nada simple cuando nos detenemos a pensar que justamente Cataluña es la única comunidad española donde el castellano no es el idioma dominante, si bien se puede vivir y trabajar completamente en español. A pesar de este reto, como el propio Rubén lo dice, él pudo forjarse una carrera como cuentacuentos utilizando solo el castellano e incluso resguardando su acento venezolano central (Rubén es oriundo de La Victoria, estado Aragua). Esto tiene un mérito doble cuando hablamos del campo de la narración oral y la escrita, que es justamente su campo de competencia, pues Rubén es periodista, cuentacuentos, profesor, actor, titiritero, escritor y músico, aparte de un ser humano de excepción. Su instrumento es la palabra y de ella vive.

 

Rubén ha creado varios libros, entre cuentos, teatro y poesía. Sus trabajos han sido publicados en El Tiempo (Bogotá, 1990); El Mercurio (Santiago de Chile, 1993); El Nacional (Caracas, 2002); Le Monde Diplomatique (2006). Y como músico tiene siete discos en su haber, de los cuales cuatro han sido lanzados en España: Calicanto (2009), La sed de la sal (2015), Kika (2016) y su más reciente CD Cucarachita Martínez y Ratón Pérez (2018), lanzado en la plataforma digital cdbaby hace apenas un par de semanas. Un gran logro sin duda alguna, que nos llena de alegría.

 

Muchas veces se dice por costumbre el viejo adagio que reza: "nadie es profeta en su tierra". Sin embargo, Rubén sí cosechó éxitos en Venezuela, pero hoy en otras tierras sigue cosechándolos. Y todo esto nos demuestra que sí se pueden alcanzar nuestras metas, aun en sitios lejanos. Con constancia y dedicación, todo se puede. Por eso me gusta reseñar el recorrido artístico y profesional de Rubén Martínez Santana, pues aparte de inspirador, es lo que yo llamo reconfortante ya que nos recuerda que no hay obstáculo mayor que la falta de voluntad o la ausencia de esfuerzo.

 

Desde estas lineas de "Venezolanos en el mundo" al igual que desde "La Buena Ola" todos los sábados, solo pretendo recordar que hay mucho más de positivo, de constructivo, en nosotros los venezolanos, que de negativo. Tanto dentro como fuera del país estamos construyendo un mundo mejor. Y cada venezolano de los que está afuera brillando y triunfando, es un pedacito de Venezuela que se reconstruye y ayuda a que rescatemos lo mejor que hay en todos nosotros. Hoy fue el turno de Rubén Martinez Santana. Si quieren comunicarse o saber más de él, pueden visitar su sitio web rubenmartinezsantana.wordpress.com

 

Chapeau, Rubén! ¡Sigue adelante con tus herramientas hechas de palabras, que nosotros continuaremos inspirándonos y contando tus cuentos!